BARCELONA

Neshcheret debutó en Champions con una gran noche

El joven portero brilló, pese a la derrota ante el Barcelona, en sus primeros minutos en la Champions. Frenó casi todas las acometidas del Barça.

Neshcheret debutó en Champions con una gran noche

Noche para no olvidar la de ayer de Ruslan Neshcheret. El portero, de sólo 18 años, tuvo que encargarse de defender la portería del Dinamo de Kiev en el Camp Nou por las numerosas bajas de su equipo debido a la COVID. Y pese a su juventud y escasa experiencia, Neshcheret firmó una de esas actuaciones antológicas con 12 paradas, ocho de ellas dentro del área, y, sobre todo, el reconocimiento de los Messi, Fati y compañía.

Con trece bajas viajó el equipo de Lucescu a Barcelona. Trece de esas doce eran las de su portero titular y el suplente, Georgiy Bushchan y Denys Boyko. Por ello, que debutara un desconocido adolescente de 18 años se erigía como algo altamente probable.

Una hora antes del encuentro, con las alineaciones en la mano, la no tan sorpresa se confirmaba: Neshcheret, de 18 años, se tendría que batir ante el seis veces ganador del Balón de Oro, Leo Messi. Pintaron bastos para Nescheret. "Nada más lejos de la realidad", pensaría al final. Y eso que a los cinco minutos, el astro argentino ya había batido su portería. Sin embargo, el hecho de que adivinara la dirección del penalti ya decía muchas cosas, todas ellas buenas.

El primero que sufrió la noche excelsa fue Ansu Fati, de 18 años también. Como si de un duelo de patio de instituto se tratase, extremo y portero se citaron una y otra vez en la portería. Contra todo pronóstico, el desconocido Neshcheret salió vencedor parando tres de las cuatro intentonas de la nueva estrella de la cantera culé.

El cancerbero del Dinamo ya estaba lanzado y dispuesto a enfrentarse a un cazador todavía mayor, Leo Messi. Con el recuerdo de una pena máxima casi detenida y de sus paradas a Fati o a Griezmann, Neshcheret frenó cada acometida del argentino hasta llegar al punto máximo con una palomita a una magistral falta de Messi en el segundo tiempo. Para empapelar su habitación con instantáneas de este momento.

"De haber habido público, el chaval se habría ido entre aplausos", dice nuestro cronista Santi Giménez. Razón no le falta y es que la noche de Neshcheret es para verla un día tras otro. La carrera del joven acaba de empezar y todo puede pasar, pero la noche de ayer nadie se la quitará.