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El Burnley, a punto de convertirse en un nuevo rico de la Premier

El egipcio Mohamed El Kashashy se ha encaprichado del club inglés. La operación de compra lleva en marcha al menos un año y se cerrará en torno a los 220 millones de euros.

El Burnley, a punto de convertirse en un nuevo rico de la Premier
Michael Regan Getty Images

Los documentos están firmados. Los avales de los fondos disponibles, comprobados. Al Burnley solo le falta la aprobación de la Premier League para tener un nuevo dueño: el egipcio Mohamed El Kashashy, que se ha encaprichado de uno de los clubes mejor gestionados de Inglaterra para intentar meter la cabeza en el mundo del fútbol europeo. A su favor, que apoya el proyecto que tiene en marcha el entrenador, Sean Dyche, junto al que quiere crecer aportándole los fondos necesarios para construir un equipo que pueda pelear por entrar en Europa.

La operación, que lleva en marcha al menos un año, se cerrará en torno a los 220 millones de euros, una cifra nada desdeñable pero casi simbólica para un empresario egipcio con sede en Dubái y que ha hecho fortuna en los sectores de la comida y el ocio. A su lado, y para darle la perspectiva inglesa, el abogado deportivo Chris Farnell, al que la Football League le prohibió involucrarse en la dirección de ningún equipo tras su intento fallido de comprar el Charlton, equipo de la 2ºB. Un tribunal de arbitraje independiente, sin embargo, le ha levantado la sanción.

El Kashashy, de hecho, estudió en el IE Business School de Madrid, tal y como cuenta él mismo en su perfil de Linkedin, aunque también se graduó por la American University en El Cairo. Allí, en su Egipto natal, el africano trabajó para Coca-Cola y Procter & Gamble, mientras que ahora dirige su propio negocio, Think Food LLC, que opera en diversas cadenas de restaurantes de los Emiratos Árabes Unidos.

Las perspectivas, sin embargo, no son del todo halagüeñas, pues la Premier ya tumbó el intento de compra del Newcastle por parte de un fondo de inversión de Arabia Saudí, aunque el tema todavía sigue coleando. En cualquier caso, alrededor de El Kashashy no pesan denuncias por violación de los derechos humanos ni ninguna carga ética importante que, a priori, pueda justificar la negativa de la competición a desautorizar la compra. En plena pandemia, puede haber un nuevo rico en la liga de fútbol más importante y acaudalada del planeta.