ITALIA

Cerci, arrepentido: "Si con 33 años estoy en Tercera es que algo he hecho mal"

El exjugador del Atlético, entre otros, firmó hace pocas semanas por el Arezzo, un equipo de la Serie C italiana después de años dando tumbos.

Cerci posa con la camiseta del Arezzo, un club de Serie C.
Arezzo

Alessio Cerci ha entonado el mea culpa. El otrora atacante internacional italiano acaba de dar con sus huesos en la Serie C italiana, después de años dando tumbos desde que saliera por la puerta de atrás del Atlético. Ha firmado tres años de contrato con el Arezzo, un club de la Toscana, donde pretende disfrutar del fútbol en la recta final de una carrera que se diluyó y que de cuyos errores se siente arrepentido. 

Tras una última temporada en la Salernitana, en Serie B, Cerci se vio obligado durante el final del mercado a bajar un escalón más, al tercer nivel futbolístico en Italia. El Arezzo lo ha acogido y el jugador se ha sincerado. Antes de la Salernitana, apuró sus últimos tragos de Serie A con el Verona. En medio, otra experiencia desalentadora en el Ankaragucu turco. Todos no pueden estar equivocados y Cerci, a los 33 años, se ha dado cuenta de ello.

"Arrepentimientos hay, evidentemente. Si con 33 años estoy en la Serie C, quiere decir que algún error he cometido. Pero he aceptado el desafío y creo que todavía puedo dar mucho", ha afirmado el atacante. una de las cosas que cambiaría es su llegada al Atlético en el último día de mercado, sin tiempo para ponerse en forma para Simeone. Sucedió en 2016, cuando el Atlético buscaba a otro Arda. El resultado no pudo ser peor. Cerci, acostumbrado a recibir todo el cariño del técnico en el Torino, pasó a ser uno más en el club madrileño y no encajó. "Si hay algo que no volvería a hacer es salir del Torino en el último día del mercado, pero hay cosas que suceden y que no son solamente responsabilidad del jugador", ha afirma en una entrevista en el Corriere Fiorentino

En la Toscana, Cerci recuerda sus tiempos en la Fiorentina, donde también tuvo sus más y sus menos. "Me sentía muy querido y eso es importante para un jugador. ¿Volver a la Toscana después de la Fiorentina? Fue una hermosa experiencia con altibajos. Una relación de odio y de amor con la afición, pero al final nos entendimos”, recuerda.