BARCELONA

El primer equipo y el filial del Barça, en contra del 'tijeretazo' salarial propuesto por el club

Según informo RAC1, se lo comunicarán al presidente Bartomeu a través de un burofax. Sería el tercer burofax tras el de Messi y Quique Setién.

El primer equipo y el filial del Barça, en contra del 'tijeretazo' salarial propuesto por el club

Primero fue Leo Messi, luego el entrenador Quique Setién y ahora la plantilla del primer equipo de fútbol y el filial de manera conjunta. Todos, de una u otra manera, han recurrido o recurrirán al burofax, como medida de presión hacia Bartomeu y su directiva. El crack argentino lo utilizó hace un mes para informar oficialmente al club sobre su deseo de abandonar el club, el técnico cántabro para reclamar su finiquito, y ahora la plantilla del primer equipo y del filial, para comunicar oficialmente que están en contra de la rebaja salarial del 30% propuesta por el club.

Según informó RAC1, los futbolistas, a través de un reconocido abogado laboralista, tienen previsto enviar próximamente un burofax para comunicar que no están de acuerdo con la primera propuesta del club, abriendo las puertas a una negociación. Una propuesta, que sentó muy mal en el seno de la plantilla, al ser enviada a través de un frío comunicado. En cualquier caso, hay de plazo hasta el 5 de noviembre para consensuar un acuerdo entre ambas partes.

Desde el club se insiste que es obligatorio adecuar los actuales salarios a la situación actual de la entidad tras los efectos de la pandemia del coronavirus, que ha obligado a cerrar la temporada pasada con un déficit de casi cien millón de euros: se considera que un 30% de reducción salarial conseguiría ahorrar para las arcas del club un total de unos 150 millones de euros.

Sin embargo, los jugadores recuerdan que ellos fueron los primeros en dar un paso adelante en la primera oleada de la COVID-19, aceptando un 70% de reducción salarial, y que el club no sólo ha demostrado una ineptitud a la hora de gestionar la crisis de la pandemia sino que ha sido incapaz de reconducir la situación.

Así pues, los frentes abiertos por Bartomeu y su junta directiva, que afrontará una moción de censura el próximo 1 y 2 de noviembre, se siguen acumulando, sin visos de solución.