BARCELONA 1 - SEVILLA 1

Aprobados y suspensos del Barça tras el pinchazo ante el Sevilla

Los que soñaban con un Barça que no dependía de Leo para ganar partidos, se dieron esta noche de bruces con la realidad. Si Messi se desconecta, el equipo se desactiva

Neto: Encajó su primer gol de la temporada. No pudo hacer nada al fuerte remate de De Jong dentro del área, aprovechando un rebote. Tuvo algún problema en la salida de balón, llegando a perder balones en zonas de riesgo. Tuvo también la fortuna como aliada: un despeje de Araujo a un centro acabó siendo repelido por el larguero.

Sergi Roberto: Se las tuvo que ver con Ocampos y sufrió muchísimo por la banda derecha. El juego ofensivo se descolgó por la banda izquierda, por lo que le llegaron más bien pocos balones. Su conexión con Griezmann fue apenas inexistente. Un partido discreto.

Araujo: El central uruguayo fue de menos a más. Empezó un poco nervioso y tímido, pero poco a poco se fue agigantando, llegando a sumar acciones sobresalientes. Además participó activamente en la salida de balón, optando la mayoría de ocasiones por los balones largos. De hecho, en uno de esos pases llegó a dejar a Griezmann solo ante el portero, pero el francés está totalmente desconectado.

Piqué: Jugó como central izquierdo para facilitar las cosas a Araujo. No brilló como en los dos últimos partidos, teniendo alguna dificultad para salir de la presión del Sevilla, pero en líneas generales cumplió con creces.

Alba: Hasta que se lesionó estaba siendo uno de los jugadores más destacados del equipo. Rápido, profundo y siempre aportando soluciones en la salida de balón. Desde que llegó Koeman al banquillo parece haber encontrado la fórmula de la eterna juventud.

Sergio Busquets: Muy irregular, perdiendo balones en zona de riesgo y encontrando pocos recursos en el mediocampo. Su jugada más destacada fue un auténtico golpe de estado a la pizarra: internada por la derecha casi como si fuera un extremo, completada con un gran centro, que estuvo cerca de rematar a gol De Jong.

De Jong: Mal partido del holandés, que se vio superado en la mayor parte del partido por el rival. Nunca se le vio cómodo en el campo ni tampoco pudo aprovechar su potencia y talento para romper líneas. Pese a todo, estuvo muy cerca de marcar en un gran centro de Busquets.

Coutinho: Uno de los pocos que se salvó. Y no sólo por el gol, aprovechando un error descomunal de Navas a la hora de despejar un balón, sino porque estuvo muy dinámico en el campo, tanto con como sin balón. Su capacidad de sacrificio y su talento son innegociables. Koeman le ha sabido motivar y el jugador está respondiendo.

Messi: No se le puede poner ningún pero, aunque es verdad que tuvo que ir demasiadas veces casi a su campo a buscar el balón porque sentía que no estaba participando. Estuvo un poco fallón y se le notó un poco falto de frescura en su juego. Intentó varios remates, con escaso éxito. No fue su noche, pero siempre dio la cara.

Ansu Fati: Tenía enfrente un jugador, Navas, que le doblaba la edad. Y el sevillista supo ganarle la partida gracias a su inteligencia táctica. En esta ocasión, el joven delantero no tuvo mucho protagonismo, sin apenas intentar desequilibrios y con remates poco certeros a portería.

Griezmann: Sigue en un estado preocupante. Y la excusa de que no le ven los desmarques ya no vale porque Araujo le sirvió en bandeja de plata un balón para irse solo ante el portero, fallando de manera lamentable. En la primera parte ya había tenido otro error grave tras una gran asistencia de Fati. No está bien y empieza a ser desesperante.

CAMBIOS:

Pedri: El canario en esta ocasión no estuvo tan fino. Jugó media hora y dio alguna puntada con hilo, pero también tuvo algunas pérdidas ingenuas.

Trincao: Tuvo en sus botas la posibilidad de llevarse la gloria, pero erró un uno contra uno con el portero tras una gran asistencia de Leo.

Pjanic: El bosnio participó poco más de quince minutos, aportando experiencia y sobriedad en el juego. Le faltó creérselo más a la hora de probar algún remate.

Dest: El flamante fichaje empezó jugando en un escenario incómodo, con el equipo empatando en casa y además en la banda cambiada, al jugar en la posición de un Alba lesionado. En los quince minutos que estuvo se vio un chaval rápido, con las ideas claras y muy ambicioso. Hay motivos para la esperanza