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FIN
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Alavés B

RACING 1 | ALAVÉS B 1

El Racing deja más dudas que certezas frente al Alavés B

Se adelantó en la primera jugada del partido, pero siempre estuvo incómodo en el campo, sin saber como superar el esquema de los alavesistas

El Racing deja más dudas que certezas frente al Alavés B
Nacho Cubero DIARIO AS

A medida que va avanzando la pretemporada va dando la sensación que el Racing no acaba de tener claro su plan. Probablemente porque Rozada todavía no tiene a sus órdenes a muchos de los que están diseñados como titulares en la confección de plantilla, o porque faltan todavía páginas al librillo y el capítulo del 4-3-3 necesita otros que le complementen, lo cierto es que solo funciona a tirones. Sobre todo cuando es capaz de presionar alto y robar en tres cuartos. Hoy, frente al filial del Alavés, chavales con buen pie y mejor físico, al Racing se le atragantó el 5-3-2 de los vitorianos. A lo largo de toda la primera mitad siempre pareció que el Alavés estaban más cómodos y al Racing le costaba combinar por dentro y a menudo no le quedaba más remedio que obviar la sala de máquinas (y mejor, porque cuando lo intentaron perdieron varios balones peligrosos) y los centrales, especialmente Figueras, apostaban por saltar líneas. Con muy moderado éxito. Lo mejor de los primeros 45' fue constatar que Álvaro Cejudo,  que salió por la derecha, está por fin a bordo. Suyos fueron los mejores detalles, junto a ïñigo, en faceta exclusivamente defensiva, y la voluntad de Jon Ander a la hora de atacar los espacios.

La primera acción del partido llevó a tres ocasiones seguidas del Racing, la segunda, de Jon Ander, fue al palo y la tercera fue el 1-0 de Cejudo, recogiendo el rebote y marcando con la izquierda. Parecía que iba para festival. No fue así, pese a que hubo otro par de ocasiones verdiblancas. A los 7', una pérdida de Pablo Torre la empeoró Villapalos y la acabó de envenenar la espalda de Figueras, que desvió a gol un tiro de Alan Godoy. No es por esta jugada, o no solo, pero la pareja Villapalos-Figueras no empasta (y ellos parecen saberlo) y no parece apuesta ganadora para la liga. Por lo visto esta noche, colocar al madrileño como central, y no como pivote, es un plan B, para cuando, como era el caso, no hay más.

La desventaja táctica la quiso corregir Rozada a la hora de partido tirando de manual, el que dice que la mejor manera de superar un 5-3-2 es oponerle otro 5-3-2. Y eso hizo, metiendo a Mirapeix y Mantilla de centrales junto a Figueras, pasando a Villlapalos al pivote y subiendo a Cejudo como segundo punta. Consiguió incomodar algo más a los vascos, es cierto, pero siguió faltando fútbol. Solo Mateo Gandarillas metió algo de chispa al equipo, dispuesto a aprovechar sus diez minutos. Quedan dos semanas, no hay urgencias, pero a buen seguro que entre el racinguismo han crecido hoy las ganas de ver a Maynau, Nana, Cedric y también, si alguna vez les consiguen que puedan cruzar el Atlántico, a Sokó y a Rocky Balboa. Lo normal en estos casos, vamos.

Los nuevos, en la grada

Isaac Nana y Cedric, en la fotografía dentro de un box, pudieron presenciar el discurrir del partido como un espectador más. Nana entrenó ya por la mañana en La Albericia.