ESPANYOL | SERGI MAS

"Si la minoría te molesta, das mal ejemplo de convivencia"

Sergi Mas estrena esta noche (21:00, teve.cat) el programa La Grada TV. El Espanyol vuelve a la televisión. "Quiero hacer el Hormiguero perico".

Sergi Mas.
GORKA LEIZA

En una cafetería en plena Rambla Catalunya, junto a la calle Roselló, Sergi Mas (Barcelona, 1964) escupe reflexiones durante 52 minutos mientras se toma un café. El Espanyol vuelve a la televisión aunque sea por internet, en una comunicación totalmente diferente como señala un periodista que lleva más de 30 años de adicción al fútbol... Y todo una vida enganchado al Espanyol. Su móvil es una enciclopedia, con resúmenes de partidos de los años 70 o todas las colecciones de cromos desde que Solsona y Marañón encandilaban Sarrià. Espanyol y comunicación son los temas de conversación en un momento hostil y de cambios.

¿Qué es La Grada TV?

Es una tertulia amable, no de humor, en la que queremos agrupar a todo el mundo perico que quiera entrar. Somos un club efervescente, con manías, con ganas de protestar. Aquí primará el respeto. Así, entramos todos. Con insultos, nadie.

 ¿Con qué formato?

Emitiremos por Youtube, teve.cat y cuatro plataformas más una hora a la semana, los lunes a las 21:00. No recuerdo esto en una televisión privada más allá de Pericosonline. En la medida de lo posible lo haremos en directo desde un teatro, pero ahora no será posible debido a las restricciones por la pandemia. He cogido mi experiencia con Pablo Motos. Allí, donde trabajé dos años, vi cómo se ensaya y se gestiona un ‘late’ y quiero aplicar eso al formato deportivo. ‘Maracaná’ fue un intento en Cuatro, pero el Espanyol es distinto. Este será el único producto televisivo que tiene el Espanyol. Quiero que sea un Hormiguero perico.

 ¿Qué partes tendrá el programa?

Quiero optimismo, porque las malas noticias ya existen. Me gustaría que lo mirara gente no perica e incluso gente que no le guste el fútbol. Habrá un monólogo inicial, una tertulia muy radiofónica, un análisis táctico del partido y un invitado. Y más novedades. Por ejemplo, cada minuto 21 pararemos y aplaudiremos. Y al minuto 30 habrá la pausa de hidratación. Queremos que se asemeje a un partido de fútbol, incluso he comprado una portería para que los invitados lanzen penaltis y haya una clasificación.

 ¿Qué tipo de invitados acudirán?

‘Nos vamos a Dinamarca, buenas tardes Lauridsen, qué pasa rubio…’ Cosas así. La tecnología juega ahora a nuestro favor. Se pueden hacer virguerías. En Estados Unidos con un móvil son capaces de retransmitir una misa con solo una cámara y con distintos planos. Estaremos limitados hasta tener un teatro, porque allí le aportaremos salsa al programa. Le pongo un ejemplo. Si viene Dani Sánchez Llibre le pondremos tres tipos distintos de berberechos y debe adivinar cuál es de la marca Dani. Si la azafata tira los berberechos, eso es cava; en la tele es tensión.

 ¿Tendrá la complicidad del club?

Están abiertos a lo que necesitemos. Luego ya se verá. Me encantaría tener a Raúl de Tomás, pero hay que pasar todos los estados que se necesitan desde que se le comunica hasta que al final acceda a venir. El programa no tiene filtros, siempre con educación, pero con una cosa clara: no se hablará del Barcelona.

Sergi Mas, en el Windsor.

Usted empezó en esto hace más de 30 años. ¿En qué ha cambiado este tipo de formatos?

Ahora no se entiende una producción audiovisual sin humor. Lo normal antes era un señor con un micrófono y alguien opinando. Y eso iba a misa. A mí lo que me pasa es que me aburro cuando veo que las entrevistas a los jugadores son planas, dicen siempre lo mismo. Hay un pequeño salto desde la solemnidad y seriedad a cuando se empiezan a hacer las retransmisiones de los partidos del Barcelona, donde ya hay cinco personas en una cabina, hay entrevistas al aficionado sobre el tipo de bocadillos, hay imitaciones… Y eso es ahora normal. En 30 años todo ha cambiado.

Ahora es entretemiento puro y duro, por lo tanto un show.

Antes había una persona que explicaba cosas, que durante el descenso ponía un disco e iba a orinar. “Saludos cordiales”… Ahora es un show distendido, los comunicadores defienden a un equipo y se enfadan… Mostramos la camiseta y un mechero para quemar otras. Lo normal es que Rac 1 o Catalunya Ràdio quieran que pierda el Madrid. Esto se ha transformado. Aquello de que 'es un equipo español el que juega en Europa y quiero que gane' ya no existe. Hemos cambiado el mensaje, el cómo y la forma.

Y en ese escenario, ¿el Espanyol ha ido perdiendo peso y respeto en Cataluña?

Hay muy poco respeto por el Espanyol en Cataluña. Fuera somos bastante admirados. En Cataluña hay odio. El otro día subo a Instagram una fotografía en la que salgo en el RCDE Stadium y una persona me contesta: “A Segunda capullos”. Lo primero que le digo es que le falta la coma... Esto hace 25 años era inviable.

¿Por qué se ha transformado tanto este pensamiento?

Hay algo político que juega en nuestra contra, hay instituciones públicas que desprecian al club. No pasa lo mismo con el Girona. Lo que más me duele y me fastidia es el hecho de quitarle la máscara a periodistas. Hay gente del oficio que se le infla la vena… Tranquilo, que cenarás igual. Algunos comunicadores no nos soportan. Esto no puede ser una guerra. No entiendo el odio al pequeño, al que no gana. Nunca vi ese desprecio. Es como ir con abrigo en verano, te señalan por la calle. El otro día iba camimaba con mi hija en Sitges y un hombre cuando pasó  por mi lado me dijo con desprecio: “Perico”. Si la minoría te molesta, das un mal ejemplo de convivencia. Collet ya lo sintetizó en una frase...

¿Y cree que puede virar en el futuro?

Históricamente el Barcelona fue un club perdedor. Cuando se vaya Messi quizás no gana una liga cada dos o tres años de media. Han influido los derechos de televisión, y cuando esto se acabe… Es el juego del Monopoly. Creo que cuando llegue la época post Messi se deberá valorar más lo cercano. Hay chavales que solo han visto al Barcelona ganando Ligas. El Espanyol pierde una oportunidad en los años 50. Kubala fue el Messi para el Barcelona de la época, y nosotros ahí no lo gestionamos bien.

Todo aquello desembocó en el primer descenso a principios de los 60. ¿Qué recuerda usted de los años en Segunda en los 80 y 90?

Me cogen trabajando con Alfonso Arús. Me incorporo a hacer los partidos del Barcelona durante ocho años, además el programa matinal ‘Arús con Leche’ y otro que se llamaba ‘Al ataque’. Lo normal era dormir cuatro horas, hacer guiones acabando de comer en un pósit. Los programas ahora son mejores porque tienen guionistas, actores… Cada uno tiene su función. Antes todos hacíamos de todo. Era un locura…

Pero más romántico…

Era un programa de juguete. Las novias de los jugadores nos escuchaban. Vi a Serna escuchando nuestra retransmisión en un banquillo. Yo en esa etapa no podía hacer partidos del Espanyol, aunque iba a Sarrià de aficionado a alguno de ellos. Recuerdo poco, estaba todo el día pensando en el trabajo. No tengo grandes recuerdos de ese Espanyol tan negro y oscuro con Julio Pardo.

Mucha mierda, Sergi.

Gracias.