SEVILLA - MANCHESTER UNITED

La reinvención de Paul Pogba

El francés, una de las estrellas del United ante el Sevilla, superó una lesión de tobillo y la presencia de Bruno Fernandes le hace jugar con algo más de sentido táctico.

El confinamiento acabó con unos problemas de tobillo que habían dejado a Paul Pogba en blanco durante casi toda la primera mitad de la temporada. El todocampista francés volvió al rescate del United para un final de curso que, con él sobre el campo, está marchando bastante mejor de lo previsto. Seis victorias y tres empates en la Premier aseguraron el tercer puesto y la Champions para los Red Devils, que además se han plantado en las semifinales de Europa League... Apenas no pudo Pogba evitar la eliminación en otras semis, las de la FA Cup contra el Chelsea: y Ole Gunnar Solksjaer se arrepintió de no haberle sacado de titular en aquel partido.

Respira el entrenador noruego cuando dispone de la calidad y el potente recorrido del campeón del Mundo francés aunque tantas veces parezca que la guerra no va con él, por ese trote resignado y una mirada perdida sobre el césped. En verdad, lastrados por los meses que la lesión le apartó del césped, los números individuales de Pogba esta temporada enamoran menos que otros cursos, mucho más voluptuosos en lo estadístico. Suma 4 asistencias y un gol en 21 partidos oficiales y queda lejos, por ejemplo, de los 16 tantos y 11 pases decisivos que acumuló la pasada campaña, cuando el United por cierto sólo fue capaz de clasificarse para disputar la segunda competición continental.

Ya sea por falta de ganas o por un renovado sentido táctico, Pogba guarda más la ropa en el centro del campo e intenta proteger en la presión a Bruno Fernandes, que llegó el pasado mes de enero y le ha dado un plus importante la creación de juego mancuniana.  A pesar de que le costó coger el ritmo, el francés promedia más robos, más pases cortos y mejor porcentaje de acierto en la distribución. Define menos, claro, pero ayuda más a la intendencia. Y el United, aunque pierda en otros aspectos más ofensivos, en cierto modo lo agradece.

Con un año de contrato solamente por delante y en las manos ambiciosas del superagente Mino Raiola, el futuro de Pogba en Old Trafford vuelve a tornarse incierto por completo. Será una ventana atípica en cuanto a los traspasos pero se sigue hablando de pretendientes de primera clase como el Real Madrid y la Juventus, cuyo centro del campo le echa de menos. Le quiere Andrea Pirlo, que compartió vestuario con el francés y celebró, en su inspirada veteranía, los años más feroces de Paul, antes de que el United le recuperase pagando más de 100 millones de euros. Pirlo le disfrutó de box to box, incansable como era cuando tenía veintipocos. Más cerca ya de los 30 que de los 20, Pogba puede haberse reinventado para otro rol.