TENERIFE

Juan Carlos Cordero apunta a Vigo

Hasta tres jugadores del Celta suenan para reforzar al Tenerife: el extremo Jacobo González y los delanteros Manu Apeh y el 'Toro' Fernández.

Juan Carlos Cordero, nuevo entrenador del Tenerife.
Juan García Cruz DIARIO AS

De entre los numerosos nombres que maneja Juan Carlos Cordero para reforzar al Tenerife hay tres que podrían tener la misma procedencia: la cantera del Celta de Vigo. Se trata del extremo derecho Jacobo González y los delanteros Manu Apeh y el uruguayo Toro Fernández. Todos ellos gustan a la dirección deportiva aunque es cierto que alguno tiene más opciones que otro para venir a la Isla.

Con quien parece que hay buena sintonía es con Jacobo quien quedará libre del Celta y firmaría con el Tenerife por tres campañas. Se trata de un futbolista de 23 años que antes de llegar a la cantera viguesa pasó por el Alcorcón (llegó a debutar en Segunda), Rayo Majadahonda y Villanovense.

Esta pasada temporada disputó 26 partidos con el filial celtiña en Segunda B anotando siete goles. Es más, consiguió debutar en Primera División en las últimas jornadas contra Barcelona y Espanyol. Llegaría para disputar la banda derecha del centro del campo con Suso Santana.

Apeh, por su parte, es un delantero nigeriano con pasaporte español también de 23 años que lleva en Vigo desde 2018 a donde llegó desde Lorca. Con el conjunto murciano, incluso, le convirtió al Tenerife su primer gol como profesional en el empate 2-2 de octubre de 2017. El curso pasado marcó 12 tantos en 25 partidos jugados.

Quizás con menos opciones asoma Gabriel Fernández. El uruguayo llegó el curso pasado al Celta tras hacer muy buenos números en Peñarol de Montevideo, pero en Vigo no terminó de explotar anotando solo un gol en 20 partidos disputados. La idea de los gallegos es tratar de encontrarle acomodo para que vaya recuperando sensaciones.

Por otra parte, la operación de Gio Zarfino está pendiente de concretarse. Falta resolver algunos flecos para que el futbolista del Extremadura refuerce el mediocampo blanquiazul. Salvo giro radical, su llegada parece inminente.