MANCHESTER CITY - REAL MADRID

Guardiola, con piel de cordero

Pese al claro favoritismo del City, el técnico catalán pasa la presión al Madrid con elogios al club y a Zidane, con el que guarda excelente relación.

El Manchester City recibe al Real Madrid el 7 de agosto con aspecto de lobo, más si cabe tras el 1-2 de la ida, pero Guardiola prefiere ponerse la piel de cordero y aprovechó una entrevista con DAZN para dedicar los mayores elogios al equipo blanco y a Zidane, tanto como jugador como en su actual labor de técnico. "Como jugador fue, ¡buah! ¡Lo que me habría gustado jugar con él! Tuve la desgracia de jugar ante él con la selección francesa. Hace muy bien al fútbol en los buenos y malos momentos, y me alegro. Aunque la gente no me crea, porque es del Real Madrid, me alegra mucho que le vayan bien las cosas, es muy bueno para el fútbol. Si ha hecho lo que ha hecho, ganando tres Champions seguidas, quitándole dos Ligas al Barça… Eso demuestra su capacidad", comentó el de Santpedor sobre su colega de profesión.

El City sabe que lleva una mano ganadora en la vuelta de octavos de final de la Champions: para remontar, el Madrid tiene que marcar dos goles y dejar a cero al equipo más productivo de la Premier, 102 goles (17 más que el Liverpool campeón); si los de Pep marcan, al Madrid ya le harán falta tres tantos, muchos para un equipo que promedia menos de dos goles por duelo este curso (98 en 50 partidos, 1,96 por encuentro). Aun así, Guardiola sabe bien que las remontadas son parte del ADN blanco: "Tenemos un buen resultado de la ida, pero si jugamos con eso, tendremos muchas dificultades. Hemos de intentar llegar al 95' diciendo que hemos sido nosotros, con lo bueno y lo malo. No hay que pensar demasiado en nuestra ventaja. Si un equipo puede darle la vuelta es un grande como el Madrid, así como el Barcelona o el Bayern. Conocen estas competiciones y las saben jugar. Es un equipo fortísimo y me ha ayudado a ser mejor entrenador".

Sintonía Pep-Zizou

La sintonía entre Guardiola y Zidane no es nueva. Como jugadores, su coincidencia en el campo fue escasa. En clubes, sólo se vieron durante un Roma-Madrid de 2002 (0-3), en el que Guardiola salió desde el banquillo en el 46' y Zidane se retiró en el 70', apenas 25 minutos en común. La cita que Guardiola recuerda son los cuartos de final de la Eurocopa 2000, en la que Francia apeó a España por 2-1, con gol del marsellés; meses después, en 2001, se verían en un amistoso en Mestalla que ganó La Roja.

Pero siempre se han dedicado las mejores palabras. Cuando Zidane todavía estaba puliendo su licencia de entrenador, visitó a Guardiola en Múnich a modo de prácticas. Fue en marzo de 2015, cuando ya era entrenador del Castilla. "Nos inspiramos en lo que él hizo. Estuve unos días con él, hablando de los entrenamientos y de cómo gestiona un equipo y fue muy sincero. Me gusta cómo trabaja, me inspira. Me dio muchos consejos, fueron charlas muy interesantes", recordaba Zidane sobre aquella experiencia.

Elogios mutuos

Ya este curso, tras saberse que el rival de octavos del Madrid sería el City, el técnico blanco se sinceró: "Es el mejor entrenador del mundo"; Guardiola, desde Mánchester, correspondía a los cumplidos: "Zidane es uno de los mejores. Soñé cuando era jugador con jugar con él, pero nunca sucedió. Mi impresión es que es una persona increíble, le admiro". Y antes de la ida en el Bernabéu, Zidane remarcó su elección: "Siempre ha demostrado ser el mejor. En el Barça, en el Bayern, ahora en el City... Es mi opinión, otros piensan que son otros los mejores. Pero para mí es él".