ATLÉTICO DE MADRID

Anfield como punto de inflexión

El triunfo ante el Liverpool fue una liberación para el Atlético y desde el vestuario reconocen que el equipo ha mejorado desde aquello pese al parón.

Los futbolistas del Atlético celebran el triunfo en Liverpool.
JAVIER SORIANO AFP

El Atlético amarró la clasificación para la Champions el sábado, pero la gran alegría de la temporada para los rojiblancos —hasta el momento— llegó en Anfield. Apear al Liverpool, vigente campeón y favorito, cuando pocos apostaban por los de Simeone, resultó una liberación para el equipo, que pasó de los altibajos de un curso de transición a recuperar sus mejores sensaciones y verse capaz de todo. Pero de inmediato se paró la competición...

Tres meses después regresó la Liga y el Atleti encontró una versión fiable. Desde el vestuario se reconoce que la noche de Anfield ha influido. Tras ganar al Betis, Koke lo explicaba: "Después de Liverpool hubo un punto de inflexión. Nos hemos encontrado a nosotros mismos. Luego vino el parón que nos reforzó para seguir trabajando conscientes de que podíamos". En esa línea se expresó Simeone días antes. "Por las sensaciones ante el Liverpool, tenía claro que el equipo iba a competir como lo hace. Se puede ganar o no, pero que sabe competir ya lo ha mostrado", comentó tras ganar al Levante. El equipo se había autoconvencido de su capacidad. Esta pasada semana insistió: "Desde Liverpool hubo una mejora y un salto importante en jugadores como Arias, Correa, Carrasco y Llorente, que nos han dado un paso más...".

Porque si para un futbolista hubo un antes y un después en Anfield, ese es Marcos Llorente. El héroe de Liverpool, que dio un puñetazo en la mesa con su doblete. Se presentó ante el técnico y ante el mundo como una opción para el ataque y además se llenó de confianza. Ahora es un plus, uno de los puntales de este Atleti lleno de fe e ilusión para el reto final...

Otro cuya cotización subió, sin los focos que suponen los goles y las asistencias, es Lodi. El brasileño pasaba apuros mientras se adaptaba, dejando dudas a menudo como defensor. El doble duelo ante el Liverpool le catapultó y ahora es una de las piezas más importantes del equipo. El vestuario se ha armado de moral y, dando continuidad a lo que ocurrió en los octavos de la Champions, se ha convencido de que sí puede mirar a los ojos a cualquiera si está al 100%.