ATHLETIC

Villalibre pide paso en Bilbao

El 'Búfalo' lleva 591 minutos este año y suma 5 goles, todos al primer toque hasta que el sábado se le quedó una pelota algo atrás y tuvo que controlarla mejor para rematar.

Villalibre está ya maduro para pedir una oportunidad. El Athletic aún lleva el 'luto' de la retirada de Aduriz, pero el fútbol no permite andar mucho tiempo con la mente por las nubes. Hay que buscar un 'nueve ' para el futuro ya y la solución de Raúl García se antoja como un parche. Tampoco Williams parece el perfil que busca Garitano para esa posición tan importante y específica. Y ahí surge el 'Búfalo', que no hace más que embestir barreras para saltar a la titularidad. 

El confinamiento le cogió recién recuperado de una lesión en la espalda que frenó su buen momento y unas molestias musculares le lastraron en el regreso tras el parón. El punta de Gernika estuvo diez días parado y eso frenó la disposición de más minutos. Cada vez podrá participar más, según explicó su técnico. "Estamos contentos con él, es el más delantero que tenemos, el que llega, se desmarca al primer palo está cerca del gol. Los otros son segundos delanteros como Raúl o Kodro, que no es delantero centro. Estoy contento con Asier, pero necesita más tras el periodo de baja”, agregó recientemente.

El 'Búfalo' lleva 591 minutos este año entre Liga y Copa y suma 5 goles, todos al primer toque hasta que el sábado se le quedó una pelota algo atrás y tuvo que controlarla mejor para rematar. En 15 minutos tuvo una gran ocasión que falló y a la segunda, poco después, ya no perdonó, para sentenciar el partido. Este año lleva un gol cada 118 minutos, un rendimiento espectacular, cada un partido y un ratito del siguiente anota. Por ejemplo, Williams suma entre Liga y Copa 3.036 minutos y con diez tantos el promedio es tres veces peor: diana cada 303,6 minutos, cada tres partidos y medio. Kodro suma dos en 420 minutos, a 210 por cada uno.

A Asier sólo le superan Raúl García, Williams y Muniain en la cuenta realizadora en Liga. Escapa de las etiquetas que le señalan como posible heredero de Aduriz, porque aceptarla le crearía una presión innecesaria. "No creo que alguien tenga que ser el nuevo Aduriz. Cada uno es como es y yo tengo que buscar ser el mejor Villalibre, no el nuevo Aduriz. Dar lo mejor de mí mismo y con eso ayudar al equipo", subraya. El canterano, de 22 años, célebre ya por sus goles pero también por la poblaba y larga barba y sus artes a la hora de hacer sonar la trompeta, es un artista para correr al espacio, y en balones que llegan al área o en la estrategia, como en su estreno goleador con el Athletic en el RCDE Stadium. Aduriz le ha insistido estos meses en varias cosas: "Siempre me dice que la imagen hace mucho. Me dice que voy un poco encorvado y que me estire. El primer consejo que me viene a la cabeza es ese porque me lo da todos los santos días". Ya nadie se acuerda de Llorente en San Mamés. En realidad, pocos lo han hecho y cuando se les venía a la cabeza y las gargantas era para mofarse.