MEMORIAS DE SUDÁFRICA | EL PERSONAJE

Löw quiere que Özil sea su Xavi

El mediapunta alemán es la gran revelación individual del torneo. El seleccionador de la mannschaft construyó su nuevo equipo a su alrededor.

Low quiere que Ozil sea su Xavi.
INA FASSBENDER REUTERS

Cuando comenzó el Mundial de 2010 nadie esperaba que Joachim Löw, seleccionador de Alemania apostaría por 'mediterreanizar' en Sudáfrica el clásico estilo de la mannschaft y que el pulmón y la fuerza dejaran paso al buen pie. La derrota alemana en la final de la Euro 2008 ante España hizo mella en el técnico teutón, que de un torneo a otro renovó a su equipo casi por completo inspirándose en el fútbol de La Roja. En una selección en la que dos años antes de la Copa del Mundo reinaba Ballack, el viejo producto alemán, ahora mandaba Özil, un joven mediapunta de origen turco que desbordaba talento por los cuatro costados.

En el primer encuentro de Alemania en el Mundial, la mannschaft barrió a Australia (4-0) con un Özil soberbio que se confirmó como una de las grandes figuras del torneo cuando anotó un golazo ante Ghana en el tercer encuentro de la fase de grupos, con el que clasificó a su selección a los octavos de final.

En torno a Özil, Löw diseñó una Alemania que aspiraba a robarle el cetro y la corona del tiqui taca a España. Xavi, Iniesta y compañía acabaron en semifinales con ese sueño, pero el alemán supo tener paciencia y siguió confiando en el estilo que tantos éxitos había dado a La Roja. Su apuesta por el tiqui taca daría sus frutos cuatro años después, cuando Alemania se proclamó campeona del Mundo en Brasil 2014 ante Argentina, en una final en la que, por supuesto, Özil fue titular.