REAL MADRID

Ramos, contigo empezó todo

El capitán sabe lo que es jugar en el Di Stéfano: marcó el primer gol en la inauguración, el 9 de mayo de 2006 contra el Stade de Reims.

El Madrid estrenará escenario con el regreso de LaLiga el próximo fin de semana (domingo, ante el Eibar a las 19:30 horas). El estadio Alfredo Di Stéfano le espera. Pero para el capitán del equipo, Sergio Ramos, no será una experiencia nueva. De hecho, él es el único que queda en la plantilla de aquel Madrid que inauguró el coqueto estadio de Valdebebas el 9 de mayo de 2006. Y algo más grande para el camero. Él puede presumir ante sus compañeros de haber sido el autor del primer gol materializado en el Di Stéfano. Lo hizo con su pie izquierdo...

Fue con motivo de la inauguración oficial del estadio, por lo que el Madrid invitó al Stade de Reims, equipo que a Di Stéfano le traía grandes recuerdos pues fue el rival de la Primera (4-3 en 1956) y la Cuarta Copa de Europa del club (2-0 en 1959). Dos finales en las que La Saeta vio puerta (al igual que en las finales de 1957, 1958 y 1960). El Madrid alineó un once de alto nivel, formado por Casillas; Salgado, Mejía, Ramos, Roberto Carlos; Guti, Beckham, Zidane; Robinho, Raúl y Cassano. Pese a los jugadores de ataque cualificados que había, el 1-0 fue obra de Ramos, que aprovechó el rechace que él mismo provocó al cabecear sobre la portería de Weber y despejar este como pudo. Fue el primer gol de la historia del Di Stéfano con sólo 20 añitos. El chico ya apuntaba maneras...

Cantera

Dos goles de Cassano (inédito casi todo el año por sus problemas con la báscula) dieron pie a un segundo tiempo protagonizado por los canteranos que sacó tras el descanso López Caro. Soldado, ahora en el Granada, hizo un doblete espectacular, con una chilena similar a la de Pelé en Evasión o Victoria. Y Jurado, con una volea precisoa, puso su sello junto a Diego López, Arbeloa, Pavón, Raúl Bravo o De la Red. Di Stéfano disfrutaba en el palco de autoridades junto al presidente interino, Luis Gómez Montejano.

Pero aparte del gol de Ramos el otro gran protaginista del partido fue Zidane, que esa noche se vistió por última vez la camiseta del Real Madrid, una triste noticia que se añadía a un año deportivo muy malo del equipo. En realidad, su adiós había acontecido dos días antes en el encuentro de Liga que jugaron Madrid y Villarreal en el Bernabéu, en un partidazo de fútbol que se selló con seis goles (3-3), metiendo uno de ellos Zidane con su privilegiada cabeza.

Dos días después le pidió el club que acompañase al equipo en la inauguración del Di Stéfano y Zinedine aceptó encantado, formando una media de lujo con Guti y Beckham. Zizou se llevó, tras Don Alfredo, la mayor ovación de aquella velada.