BARCELONA

Suárez, 'debutante' con 33 años

Aún no ha debutado a las órdenes de Setién. Admirador de Tabárez y Luis Enrique, Eder Sarabia, ayudante del cántabro, definió sus entrenamientos como "salvajes".

Admirador, por encima de todos, del profesor Tabárez ("ha tenido mucha influencia en mi carrera"), pero también de Luis Enrique ("supo sacar lo mejor de mí"), Luis Suárez ha tenido entrenadores de todo tipo en su carrera por Europa. Desde desconocidos como Ron Jans en el Groningen, hasta leyendas como Van Basten en el Ajax y Dalglish en el Liverpool, pasando por entrenadores que intentan dejar algún tipo de sello como Brendan Rodgers u otros que se ganan la convicción de los jugadores desde una convicción discreta, como Valverde. Setién puede ser, quién sabe, su último entrenador en el continente. Porque, hay que recordarlo, Suárez todavía no ha jugado a las órdenes del cántabro.

La última vez que Suárez saltó a un terreno de juego para jugar un partido oficial fue en Yeda el pasado 9 de enero. El Barça perdió contra el Atlético de Madrid y él, pese a tener una buena actuación, dijo basta. La rodilla derecha pidió descanso y decidió operarse con lo más importante de la temporada por jugar. A Suárez se le diagnosticó un periodo de baja de unos cuatro meses, por lo que todos dieron por hecho que la temporada se había acabado para él. Setién, por tanto, no lo consideró en sus planes y después de la lesión de Dembélé, pidió a Braithwaite. Pero a Suárez, como a todos, se le echó encima la pandemia. Así que dedicó a entrenar el confinamiento a entrenar "como un salvaje". Así definió Eder Sarabia, ayudante de Setién, lo que veía del uruguayo. Primero, telemáticamente. Ahora habrá tenido la oportunidad de comprobarlo en directo. Suárez es un animal competitivo. Antes de mayo ya estaba para volver.

Hay dos incógnitas por resolver ahora. Primero, el estado físico del jugador, que quiere expresarse en los entrenamientos colectivos, con el resto de compañeros, y comprobar el estado de su rodilla en acciones de giro y ensayos reales de partido. Y luego, qué puede aportar tácticamente a un equipo que necesitaba a gritos un killer. Además de no tener ningún referente más en la posición, la idea de Setién, de amasar el balón, necesita gente con galones que sepa saltarse la norma cuando la situación lo requiere y ataque el gol. Suárez es uno de ellos. Sin estar en las cifras de sus años de gloria, Suárez llevaba 11 goles y siete asistencias en LaLiga. Además, estaba resultando el mejor activo del equipo fuera de casa y es un apoyo incomparable para Messi. Transfermarkt, la web especializada, le da un valor de 28 millones de euros al uruguayo. Pese a sus lesiones en la rodilla derecha las dos últimas temporadas, sería mejor no infravalorar a este gigantesco jugador, cuarto goleador de la historia del Barça.