Las Palmas

El último servicio de David García y Momo

El eterno capitán, con más partidos que nadie (474) en Las Palmas, se despidió hace un año del EGC mientras el extremo jugaba su último partido.

El último servicio de David García y Momo
Carlos Diaz-Recio Diario AS

Hace justo un año, el insulso 0-0 con el que Las Palmas y Almería ‘deleitaron’ a los presentes en el Estadio de Gran Canaria escondía dos intrahistorias con marcado carácter, hasta cierto punto, trágico. Especialmente una de ellas. Ocurre que, 28 días después, David García y Momo acababan contrato con Las Palmas. El club ya había deslizado que el primero de ellos, con más partidos que nadie, 474, en la historia no tenía cabida, mientras que los vaivenes con el extremo hacían presagiar que también tocada despedida. Así fue. Los dos se fueron por la misma puerta, pero el trato fue bien distinto (arriba, García despidiendo a Momo cuando este, en el momento de ser cambiado, era ovacionado por la afición grancanaria el día de su adiós).

David García Santana (Maspalomas, 25/02/1982) había proclamado una y mil veces que quería seguir en Las Palmas al menos un año más. Lo dijo de palabra y lo demostró sobre el césped. Sin embargo, desde el club se amararon en los seis centrales de este curso (Aythami, Deivid, Mantovani, Álex Suárez, Curbelo y Mauricio Lemos) para no hacerle hueco a quien hizo tantos méritos como el que más. Su salida del club fue en cualquier caso por la parte de atrás, rechazando incluso el eterno capitán su presencia en el acto en el que se le iba a hacer entrega de la insignia de oro y brillantes del club a finales de agosto.

La afición se rebelaba, pues García era y esa toda una referencia. Tanto es así que, cuando el club tuvo a bien dejar en manos de su masa social el nombre de uno de los campos de la nueva Ciudad Deportiva, el 5 arrasó. Cuando se inauguró esta, fue tratado como uno más, pasando desapercibido en aquel pomposo acto del pasado 8 de julio.

Sin embargo, ambas partes, por un respeto a tanta historia común, estaban condenadas a entenderse. Así, cuando parecía que David García se retiraba, se anunció su fichaje el menos por una temporada por la UD Tamaraceite, entidad de un popular barrio de Las Palmas de Gran Canaria presidida además por Héctor, el hermano del propio Miguel Ángel Ramírez, cuya intermediación se publicitó decisiva. Este acuerdo recogía, además, el regreso del central a la UD cuando decidiera colgar las botas y en una ubicación todavía por confirmar. Podría ser la de segundo entrenador del filial, aquella que rechazó de plano hace más de un año porque quería seguir jugando.

Mientras, Jerónimo Figueroa Cabrera, ‘Momo’ (Las Palmas de Gran Canaria, 15/07/2020) no parece concebir la vida sin el fútbol. De tanto que le une al deporte rey, hermanos futbolistas inclusive, pasó directamente del césped al banquillo. O al menos, a entrenar. Ocurre que, hace justo un año, el “señor Momo”, bautizado así desde la famosa fiesta del ascenso de Las Palmas a Primera División en 2015, jugó su último partido como futbolista profesional. Acaba contrato con la UD, y todo parecía indicar que le tocaría, en contra de su voluntad, retirarse del futbol.

Quería seguir en Las Palmas, pero en la era de recortes e ingenio, tremendo agujero económico generado tras el frustrado regreso a Primera División, Momo no tenía cabida a las órdenes de Pepe Mel. Al menos, no como futbolista. Así, finalmente llegó a un acuerdo con el club para quedarse en la primera plantilla pero como miembro del cuerpo técnico del propio entrenador madrileño, en cualquier caso el perfecto enlace entre los futbolistas y sus superiores.

No parece haberse despojado de su aura de futbolista, aquella que dejó atrás tras un 0-0 contra la UD Almería en el Estadio de Gran Canaria, de donde salió ovacionado por una grada que no olvidó sus lágrimas tras el ‘Cordobazo’. En los rondos sigue cumpliendo como el que más, herencia de una pierna zurda rebosante de talento. Momo dejó atrás su etapa como futbolista tras haber jugado en la propia UD, Deportivo, Albacete, Racing, Xerez y Real Betis, donde también había coincidido con Pepe Mel. En su hoja de servicios figuran 379 partidos y 43 goles.

Más pronto que tarde, ya despojados de la presión competitiva, volverán a coincidir en la Unión Deportiva Las Palmas. Siempre estarán condenados a entenderse.