ESPANYOL

Ferreyra, el 'pichichi' de paja del Espanyol, se pone las pilas

Es el máximo goleador del Espanyol, con ocho goles, uno cada 168 minutos. Pero solo uno en LaLiga. Ahora afirma estar “enfocado en el presente más que nunca”.

Ferreyra, jugador del Espanyol.
Carlos Mira RCDE

Para un ojeador despistado que se dispusiera a estudiar a Espanyol, Facundo Ferreyra sería indudablemente la auténtica perita en dulce de la plantilla. El argentino es, números en mano, el máximo goleador del equipo en la temporada 2019-20, con ocho dianas, y ha participado en 1.348 minutos. Es decir, un tanto cada 168 minutos. Sin embargo, las estadísticas en ocasiones no reflejan la realidad. Al menos hasta ahora. Porque el 'Chucky' se pone las pilas.

En la recta final de su año y medio de cesión en el Espanyol, con la prórroga que concederá el hecho de que LaLiga concluirá más allá del 30 de junio, Ferreyra asegura estar "enfocado en el presente más que nunca". Así lo afirmó días atrás en las redes sociales, en la que era su primera publicación en más de seis meses, ya que la anterior databa del 23 de octubre, en la previa del Ludogorets-Espanyol de la Europa League.

El delantero ciertamente lleva ocho goles este curso, pero seis los anotó en pleno verano, en las eliminatorias previas de la Europa League. Otro lo hizo en la fase de grupos de esta competición, ante el Ludogorets, y solo uno lo marcó en LaLiga. Y de eso han pasado más de ocho meses: el 15 de septiembre en Eibar.

No en vano, Ferreyra no participa en más de 28 minutos en un encuentro liguero desde el 10 de noviembre, en el Wanda Metropolitano frente al Atlético de Madrid, casi dos meses antes de la llegada de Abelardo Fernández al banquillo.

Solo un cambio brutal de los acontecimientos puede impedir que, una vez concluya la temporada, el 'Chucky' regrese al club que posee sus derechos económicos, el Benfica, que anhela ingresar unos diez millones por su venta. No ejecutará el Espanyol los algo más de cinco millones de su opción de compra, salvo giro copernicano. Porque Ferreyra se pone las pilas.