MIGRANTES DEL BALÓN

Pol García Tena: "La Juventus me trató como si fuera Zidane"

El central del Sint Truiden, ex de Barça y Juventus, detalla en AS cómo fue su paso por La Masía y su marcha a Turín.

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Pocos futbolistas pueden presumir de haber sido objeto de deseo de FC Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid. Es el caso de Pol García Tena (Tarrasa, 1995), quien desvela en AS por qué dejó La Masía para marcharse a la Juventus en 2011. "No entendí cómo no se sentaron a negociar pequeños detalles", recuerda un central por el que también suspiraron Liverpool, AC Milan o Valencia. "Sé que puedo llegar mucho más alto de donde estoy", desvela el actual jugador del Sint Truiden.

¿Cómo recibió la llamada del FC Barcelona?

Albert Benaiges, que era el coordinador del fútbol base del Barça, llamó a mis padres cada uno de los cuatro veranos que estuve en el Espanyol. Pero allí estábamos muy a gusto y rechazamos las ofertas. El cuarto año tuvimos algunos problemas con el coordinador del Espanyol y surgió la posibilidad de salir. El Barcelona no era mi primera opción, porque también tuve interés de Real Madrid y Atlético de Madrid, que también querían a mi hermano. Al final no se dio y, como también estaba el Barça, fui allí. Costó porque había sido capitán del Espanyol y eso crea un sentimiento. Recuerdo animar al equipo en la final de la UEFA contra el Sevilla. Y cuando era más pequeño era simpatizante del Madrid. En mi habitación tenía un poster de Ronaldo Nazario. Mi hermano tenía el de Zidane.

Entonces con 14 años recibió propuestas de Real Madrid, Atlético de Madrid y FC Barcelona. Menudo privilegio...

Siempre he tenido mucha suerte. Tanto con los equipos en los que he jugado como con los que me han querido. Cuando salí del FC Barcelona el Real Madrid volvió a interesarse. Es un orgullo, pero también da que pensar. Piensas: 'Si hubiera elegido diferente...'. Algunos amigos me dicen: '¿Dónde estarías si te hubieras quedado en el Barça?'. Pero prefiero no mirar el pasado y evitar los remordimientos. Todo lo que hice es porque en ese momento pensé que era lo correcto. Ahora podría estar en el Madrid, en el Barça, o trabajando en algo que no tenga que ver con el fútbol. Lo mejor es ver dónde estás ahora y qué puedes hacer mañana.

"El Barcelona no era mi primera opción. Yo era simpatizante del Real Madrid"

Pol García, jugador del Sint Truiden

¿Con qué se queda de cada uno de los equipos en los que ha jugado?

Lo mejor que me ha dado el fútbol es poder haberme empapado de diferentes maneras de jugar y vivir el deporte. He aprendido de todos los sitios en los que he estado. En el Espanyol aprendí a sentirme parte de una familia futbolística, es un club en el que se siente la sombra del Barça y, para ganar cualquier cosa, por pequeña que sea, hay que luchar muchísimo. Siendo perico la victoria se disfruta mucho más. En el Barça aprendí muchísimo técnicamente, mejoré la salida de balón, la importancia del orden y la disciplina... En La Masía lo controlan todo. Hay que ser buen futbolista, pero también buen estudiante y buena persona. Y hay que saber ganar, que es algo que en otros sitios no se tiene tan en cuenta. Luego fui a Italia y adquirí cultura táctica, defensiva... Fui al país de los mejores defensores y me empapé muchísimo. En Bélgica he aprendido que hay que ser atrevido. Es una liga en la que, si lo haces bien, en seis meses tienes a los mejores clubes de Europa llamando a tu puerta.

¿Cómo fue el proceso de dejar el FC Barcelona?

Sinceramente es la decisión más dura que he tomado en mi carrera futbolística. Tenía muchas ofertas, todas diferentes. El Barça quería renovarme tres años. Se me propuso en diciembre, mi padre fue a la reunión y dijo que aceptábamos, pero en ese momento no tenían listos los papeles y no pudimos firmar. En febrero cumplí 16 y empezaron a llegar muchas propuestas. Desde Inglaterra Liverpool y West Ham. También se interesó el Manchester United, aunque no llegó a presentar una propuesta formal. Desde Italia me llamaron AC Milan y Juventus. De España el Real Madrid y, sobre todo, el Valencia, que estuvo muy, muy interesado. Y la diferencia económica entre las ofertas era brutal. Cualquiera puede pensar: 'Qué pesetero', pero yo siempre digo lo mismo: 'A ver qué haces tú si te ves en la misma situación que yo con 16 años'. Era una locura. Los seguidores del Barcelona no quieren que los jóvenes se vayan. Están en su derecho de criticarme, pero habría que ver qué hacen ellos. Los otros clubes me hablaban de entrar en la dinámica del primer equipo. El Barcelona me hacía una propuesta de tres años, pero en ningún momento se habló de llegar a entrenar con el primer equipo. Meses atrás les habíamos dicho que sí, pero llegaron tantas ofertas que tuvimos que revisarlas. Pedimos más al Barça, un proyecto deportivo y, sobre todo, que me hiciera sentir importante, pero no accedieron a nuestras peticiones. Te dicen: 'Somos el Barça, si quieres bien y si no también'. Me dieron fecha límite para contestar el 30 de marzo. Yo no había decidido. Los demás me daban más años, más dinero y un mejor proyecto, pero yo no tenía claro dejar mi casa, mis amigos... todo. En alguna de esas propuestas tenía la opción de que mi hermano viniera a jugar conmigo. Era importante que viniese. El 30 de marzo llegué al entrenamiento con el Barcelona y el entrenador, García Pimienta, me dijo que el club le había comunicado que a partir de ese día no podía jugar los partidos, no podía presentarme en chándal, no podía subir al autobús del equipo, no podía entrar en el vestuario en día de partido... Solo podía ir a entrenar. Esa fue la gota que colmó el vaso. Aún no había decidido y con 16 años, después de tres en el FC Barcelona, me dicen eso. Estuve abril, mayo y junio solo entrenando. Ahí dije: 'Gracias por todo. Sois el Barça, el mejor club del mundo, vale, pero yo escojo otro camino'. No entendí cómo no se sentaron a negociar esos pequeños detalles. Había compañeros con pisos para los padres y contratos de la hostia. Yo no pedía nada de eso. Pero bueno, hay vida fuera del Barça.

¿No cuida el FC Barcelona la cantera?

Entiendo que el FC Barcelona no quiera gastarse lo que se gastan los clubes ingleses e italianos en jugadores de esas edades, pero yo tampoco necesitaba que se gastasen nada. Solo quería ver interés, pensar: 'Creo que aquí puedo triunfar'. En ese momento se hablaba mucho de la cantera del Barça, pero los que estábamos dentro pensábamos que era prácticamente imposible llegar al primer equipo. No veíamos interés. Y se ha demostrado porque desde la hornada que sacó Guardiola... ¿cuántos han llegado? De Jong es un gran futbolista, pero creo que el Barça tenía cosas en casa que podía aprovechar. Thiago, Rafinha, Aleñá, Denis Suárez, Grimaldo, Bellerín, Samper, Keita Baldé, Munir, Sandro... Creo que podrían haber aprovechado mucho mejor la cantera. Por ejemplo, Grimaldo tuvo que salir del Barça B porque estaba Jordi Alba y no le dieron ninguna oportunidad. Ahora Alba empieza a tener una edad, tendrías a un pedazo de lateral. Está en el Benfica y acabará yéndose a un grande. Si no es este año será el siguiente. Y si el Barça lo quiere lo va a tener que pagar. Se va a tener que dejar 50 millones en algo que tenía en casa.

Pol García Tena, durante un partido de la liga belga.

¿Qué le ofreció la Juventus?

Lo primero un contrato largo. También me ofrecieron la posibilidad de ir con mi hermano. Económicamente la oferta era muy interesante, pero es que te tienen que compensar de alguna manera. Estás dejando tu país, tu familia, tus amigos... Pero lo que más me convenció fue que vinieron a buscarme hasta la puerta de mi casa en Tarrasa. Vinieron el director del fútbol base, el scouting que me seguía y otro directivo. Tuvimos una reunión con ellos en un hotel de Tarrasa y ver su interés, que vinieran hasta mi casa... Me hablaron del proyecto deportivo, de entrenamientos con el primer equipo... Con 16 años escuchar eso y ver el interés que tenían por mi me emocionó. Me hicieron sentir importante, que fue lo que demandaba yo al Barça. Me pagaron una visita a Turín con mi familia. Todo antes de firmar, solo para intentar convencerme. Me enseñaron dónde iba a vivir, dónde iba a dormir, el nuevo estadio, que en ese momento lo estaban acabando... Para un chico que viene de una familia humilde eso es impresionante. Me trataron como si fuera el mismísimo Zidane. Pensé que su interés era real y fue por eso por lo que decidí irme a Italia.

Pero claro, al final no salió todo como esperaba.

Está claro que no. Desde que firmé hasta ahora la Juventus ha crecido muchísimo. Cuando llegué llevaban 10 años sin ganar la Serie A, ahora pueden permitirse contratar a Cristiano Ronaldo o pagar 70 millones por De Ligt. Se le empezó a dar menos importancia a la cantera y tenías que dar un nivel muy, muy, muy alto para poder dar el salto al primer equipo. Allí conocí la realidad de Italia, donde costaba dar oportunidades a los jóvenes. Te mandan cedido y es como si dijeran: 'Si destacas ya te llamaremos'. Me lo pintaron todo muy bonito y luego fue diferente. Yo también tenía que haber demostrado algo más.

Tampoco ayudó que aún existiera la liga de filiales.

Es así. Existía la liga de filiales y cuando ibas con el primer equipo pasabas de jugar contra chavales de 20 años con los que no te jugabas nada porque no había descensos a competir con futbolistas de la Serie A. El salto era muy grande. Hace dos años permitieron que los filiales compitieran hasta la Serie C. Ha sido un paso adelante porque yo, por ejemplo, tuve que irme cedido a cinco equipos distintos en cuatro años. Que los filiales puedan competir contra otros clubes te permite tener a los futbolistas controlados mientras luchan por objetivos... Se ha hecho tarde en Italia. Mi historia la habría cambiado mucho.

"La Juventus vino a buscarme hasta la puerta de mi casa en Tarrasa"

Pol García, jugador del Sint Truiden

En España hay gente que pide una liga de filiales, ¿qué les diría?

Si España creara una liga de filiales estaría cometiendo un error. Para el futbolista joven no es lo mejor. Muchos no llegarían a la élite si existiera la liga de filiales. Puedo poner el ejemplo de Xavi Quintillà, del Villarreal. Estoy convencido de que si los filiales no compitieran con los demás clubes no estaría ahora en Primera. Estar jugando en Segunda B le permitió estar al nivel técnico y físico para poder competir en Primera. Lo ha hecho muy bien y se ha quedado. Olé sus huevos. Si hubiera una liga de filiales no habría ido al Villarreal y seguiría dando vueltas por Segunda B.

Tras cinco cesiones abandonas la Juve, ¿fue difícil marcharse?

No, la Juve quería renovarme un año más, pero yo ya estaba cansado de tantas cesiones. Estaba harto de cambiar de ciudad, de equipo y de compañeros cada año. Salió la opción de ir al Sint Truiden y no me lo pensé. Después de cuatro años en la Segunda División italiana tenía ganas de jugar en Primera. La Pro League tiene un gran nivel y estoy contento. He renovado por un año, pero veremos qué pasa este verano. Estoy en un campeonato y un club vendedor y es difícil ver a futbolistas muchos años en el mismo club. Igual doy un paso más.

¿Cuál ha sido su mejor momento en Bélgica?

Ha habido muchos momentos bonitos. Un partido contra el Genk que perdíamos 0-3 y acabamos 3-3 en el que además marqué uno de los goles o una victoria ante el Antwerp en el que marqué y di asistencia. Aunque me quedo con el principio. El entrenador era el que me había llamado para venir aquí, pero no me puso en ninguno de los primeros cuatro partidos. Estaba cabreadísimo. Pensaba: '¿Por qué me habéis hecho dejar Italia para venir aquí si ahora no juego?'. Pero continué trabajando y desde el primer partido que jugué no volví a salir del once. Fue una gran victoria personal. Estoy donde estoy porque me lo he ganado. No me lo ha regalado nadie, y esa es una de las cosas más bonitas que una persona puede tener.

Su perfil está muy cotizado. Central zurdo con buen desplazamiento y buena salida de balón... ¿Dónde se ve en unos años?

No sé dónde está mi techo, pero quiero llegar lo más alto posible y sé que puedo llegar mucho más lejos de donde estoy ahora. Y estoy trabajando para ello. Grandes ofertas no me han llegado, pero seguiré trabajando cada día. Italia, España, Alemania, Inglaterra... Me gusta cualquier liga. No tengo problema. Soy de los que dicen que el resultado se ve al final. Cuando acabe mi carrera, que será dentro de mucho, valoraré si estoy contento de lo que he logrado. De momento me mantengo ambicioso.