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Iñigo Martínez: "Ojalá llegue el momento de marcar un gol en la final de Copa"

"Todos los equipos querían jugar, es una mentira que no, sobra. Queríamos jugar, aunque pedíamos una seguridad", remarca el central del Athletic, que sueña con ganar un título.

Iñigo Martínez: "Ojalá llegue el momento de marcar un gol en la final de Copa"
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Iñigo Martínez reconoce que tras dos meses de confinamiento y dos semanas en Lezama, tratan de recuperar la masa muscular perdida y ajustarse las botas de tacos: "Obviamente se pierde, aunque hayamos estado activos en casa, no es lo mismo estar en un terreno de juego". Por ello inciden en "ejercicios de fuerza y también de balón, que es lo que más cuesta. Es necesario recuperar el tacto con el balón".

Reconoce el central del Athletic que resulta "extraña" la nueva realidad que también se traslada a Lezama: "Seguir el protocolo, mantenernos a una distancia, cuesta, es un mundo distinto. Cada uno su plato para desayunar, es extraño, y difícil", aunque desliza que "si queremos que empiece la Liga no queda más que seguir siendo estrictos". El zaguero internacional despeja las teorías que algunos mantenían de que los jugadores se hacían los remolones a la hora de jugar: "Todos los equipos querían jugar, es una mentira de que no queríamos jugar, sobra. Todos queríamos jugar, aunque pedíamos la seguridad nuestra, la de todos los trabajadores que nos rodean, y de nuestros familiares que luego están con nosotros", remata Iñigo Martínez en Onda Vasca.

Vio la Bundesliga desde la pequeña pantalla, y pese a ser muy futbolero, reconoce que las sensaciones no fueron nada placenteras: "Fue bastante aburrido verlo desde casa y sin público. No escuchar el ruido, sin los estadios llenos, no es nada parecido, fue extraño y a la vez aburrido y mira que me gusta el fútbol. No disfruté", desliza en un nuevo escenario en el que constará más estimularse: "Es cierto que nos gusta a la mayoría de los jugadores jugar con gente, con el rival que presiona y te increpa, lo vamos a echar en falta. Cuesta más el concentrarte sin público, va a ser duro este principio". La final de Copa se ha retrasado por este motivo contra viento y marea: "Los dos equipos debemos mucho a esas aficiones, otras increpan a sus jugadores. Aquí tenemos esa suerte, por lo que no tiene sentido jugar ese derbi sin público. Nos hemos mantenido fuertes en esa decisión tanto por Real como Athletic, será una gozada, un día histórico", reitera.

Un Iñigo Martínez que sueña con estrenarse como goleador como rojiblanco: "Tengo ganas de marcar con el Athletic, quiero vivir esa sensación, me apetece y terminar con esas preguntas. Estoy deseando que llegue ese día", señala quién ya marcara varios con la Real siendo defensa. Si anota en la gran final de Copa ante su exequipo deja en el alero cómo desatará su alegría: "Va a ser un momento complicado, no sé decirlo ahora mismo. Instintivamente sale o no si lo vas a celebrar o no", remarca, para matizar que se afanará "todo lo posible por marcar, el momento dirá si llega, ojalá que llegue. Dejar escapar una final va a doler mucho y vamos a por ello", añade el central ondarrutarra, que sueña con levantar el trofeo en La Cartuja.

Martínez no se ve jugando en otra posición: "En Primera no he tenido opción en el centro. En la Real, por lesión, jugué de lateral, pero no es mi fuerte", reconoce, y se siente realizado en el eje central para "equilibar y mandar ahí atrás", responde el Kaiser de Ondarroa, un apodo que le gusta: "Depende, cuando las cosas van bien, sí, pero si las cosas van mal..., aunque gusta escuchar los elogios y los amigos me lo dicen a veces". Un Martínez que será padre de nuevo en breve ya que su mujer sale de cuentas.