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La plantilla del Eibar se entrenará en tres grupos de 10 jugadores

El plantel comenzará el lunes la fase 3 de la desescalada futbolística, que permite ejercitarse en grupos pequeños. Entrenarán toda la semana.

La plantilla del Eibar se entrenará en tres grupos de 10 jugadores
Ion Alcoba Beitia/LALIGA DIARIO AS

La plantilla del Eibar entrenará en tres grupos de 10 jugadores a partir del lunes en las instalaciones deportivas de Atxabalpe, en Mondragón, según informó el domingo el club guipuzcoano de Primera División. Los futbolistas azulgranas, al igual que esta semana, trabajarán de lunes a sábado, descansando el domingo. Sigue así adelante el plan del fútbol profesional para poner en marcha una liga que se paró a mediados de marzo por el coronavirus. El plantel eibarrés comenzará el lunes la fase 3 (entrenamientos en grupos) de la desescalada futbolística, que permite ejercitarse en agrupaciones pequeñas y realizando un trabajo táctico, además de físico. Se dividirá la plantilla en tres partes y cada grupo se ejercitará en un horario diferente. Así, el Eibar lo hará en tres horarios seguidos (9.30 horas, 10.30 horas, y 11.30 horas) y con un máximo 10 jugadores por grupo, para evitar coincidir en Atxabalpe, donde hay dos campos de fútbol de hierba natural.

A partir de ahora, el entrenador del Eibar, José Luis Mendilibar, podrá trabajar con los futbolistas en ejercicios grupales, necesarios para volver a la actividad. Porque el fútbol es un deporte de equipos, en el que hay que jugar colectivamente en busca del bien común. Es un paso más para la vuelta a una cierta 'normalidad', aunque todavía no puede ejercitarse a la vez toda la plantilla, ni jugar 'partidillos' en los que intervengan más de 10 jugadores. Eso llegará en la fase 4 (entrenamientos colectivos), que son imprescindibles para que la competición se reanuda en junio, como pretende LaLiga (Liga de Fútbol Profesional, antes LFP). Según el protocolo sanitario de Laliga, acordado con el CSD (Consejo Superior de Deportes), y que recibió el visto bueno del Ministerio de Sanidad, se seguirán manteniendo estrictas medidas de seguridad para evitar que se propague el COVID-19. Así, se utilizarán tres vestuarios diferentes, para que cada agrupación no tenga contacto con los otros dos. Además, en cada caseta sólo podrán coincidir a la vez tres jugadores como máximo, para mantener la distancia de seguridad de dos metros. A los deportistas se les toma la temperatura en el exterior de las instalaciones deportivas con una 'pistola' de infrarrojos (sin tocar a la persona), y si alguien tuviera fiebre debería volver a casa sin poder trabajar. La gran diferencia es que los deportistas ya no se sentirán tan solos como en la fase 2 (entrenamientos individuales), en la que sólo podían ejercitarse en solitario. Además, en la fase 2 los jugadores debían llegar cambiados desde casa para que no usaran los vestuarios (con mascarilla y guantes puestos, y llevar en la mano sus botas de fútbol), y no podían ducharse tras hacer su trabajo. Debían irse con la ropa puesta hasta su casa, donde se duchaban y se quitaban la indumentaria usada en el entrenamiento, que debían llevar al siguiente entrenamiento y dejarla en un recipiente en el que apareciera claramente el mensaje "ropa para desinfectar".

Podrán usar los vestuarios y ducharse tras el entrenamiento

Ahora, en la fase 3 (entrenamientos en grupos), los jugadores pueden utilizar los vestuarios, donde se cambiarán antes de entrenar, podrán ducharse después de la sesión preparatoria, y podrán comunicarse con el resto de compañeros. Porque hasta ahora, cada jugador realizaba sus ejercicios individuales, sin acercarse al resto del plantel. En este tercer escalón de la desescalada futbolística, los deportistas volverán a la 'normalidad' habitual, aunque con limitaciones de distanciamiento físico para que no se propague la enfermedad contagiosa, y siguiendo estrictas normas de higiene. Para evitar aglomeraciones en la caseta, los jugadores serán citados en un horario que deberán cumplir. Y cada uno tendrá que utilizar el vestuario asignado, sin que pueda visitar los otros dos, para evitar contagios. Tras cada turno de entrenamiento, un equipo de limpieza deberá desinfectar los tres vestuarios. Durante la fase 3, cada uno de los tres grupos tendrá asignado un fisioterapeuta, que se limitará a hacer el tratamiento mínimo -sólo el imprescindible- para su agrupación de jugadores, sin que pueda trabajar con los otros dos grupos, para prevenir contagios. A estas alturas, las plantillas deberían haberse concentrado en hoteles o en las propias instalaciones deportivas (los clubes que tengan alojamientos en ellos), según el protocolo de LaLiga. Sin embargo, la oposición de la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles), ha provocado que los jugadores sigan en sus casas, donde han vivido dos meses de confinamiento, como el resto de la población. En realidad, sólo podrán seguir con la reanudación de los entrenamientos quienes hayan superado la prueba serológica (de detección de anticuerpos del coronavirus) a la que se sometieron el pasado viernes los futbolistas, miembros del cuerpo técnico-físico y médico, algunos jugadores del filial (CD Vitoria), y empleados del club que hacen posible el trabajo de la plantilla eibarresa.

En caso de dar un resultado positivo en anticuerpos (significaría que la persona habría pasado una infección), no podrían incorporarse a las sesiones de preparación, y tendrán que dar un negativo en otro análisis posterior. Esta es la segunda hornada de test médicos, dentro del protocolo establecido por la patronal de clubes de fútbol. La primera inspección médica a los futbolistas azulgranas, técnicos, y otros trabajadores del Eibar, se realizó el miércoles 6 de mayo, cuando se realizaron dos tipos de pruebas para detectar el coronavirus COVID-19, un PCR y un análisis serológico. El PCR consiste en tomar una muestra de la nariz o faringe del deportista, para averiguar si los jugadores, técnicos, o empleados del club dan positivo o negativo en el COVID-19. Por su parte, el análisis serológico de sangre, mediante un pinchazo en un dedo para obtener una muestra de sangre, indicará el grado de inmunidad de la persona y si tiene anticuerpos o no.

Semana con sobresaltos

Arbilla no entrenó, y un positivo por anticuerpos La presente semana ha protagonizado varios sobresaltos en el Eibar. Primero, porque Arbilla no se entrenó el sábado 9 de mayo por razones personales y con permiso del entrenador. Cuando no apareció el lunes y el martes en Atxabalpe, saltaron todas las alarmas. Algunos dijeron que el defensa navarro no lo hacía por miedo a contagiar a sus allegados, ya que tiene un familiar cercano de riesgo. Sin embargo, el club guipuzcoano lo desmintió, afirmando que Arbilla se había ejercitado el lunes y el martes en Ipurua; y anunciando que el miércoles lo haría en Atxabalpe, en Mondragón. Así fue, ya que Arbilla se presentó el miércoles en las instalaciones de Mondragón para hacer la misma sesión preparatoria individual que el resto del plantel azulgrana. Pero, de nuevo, la tranquilidad del equipo eibarrés se vio perturbada por otra noticia, la existencia de un positivo por anticuerpos en el análisis serológico, que fue desvelada el jueves por ETB-2 (canal de televisión autonómico). Según Radio Euskadi (el Eibar no ha informado al respecto), el positivo afecta a un miembro del cuerpo técnico-físico, ayudante del entrenador, que habría pasado la enfermedad sin haber sufrido síntomas (un paciente asintomático). Ello permitirá a esa persona que vuelva pronto a la actividad, en cuanto supere con resultado negativo otra nueva prueba serológica. Fuentes oficiales del club guipuzcoano de Primera División indicaron que sobre este tema del positivo no tiene nada que decir, porque es un tema que lleva directamente LaLiga.