RAYO VALLECANO

El Tamudazo cumple ocho años

Aquel 13 de mayo de 2012 sigue vivo en la memoria del rayismo. Tamudo dio la victoria y la permanencia a los franjirrojos ante el Granada, con un gol en el 91', y condenó al Villarreal.

Momento del gol de Tamudo al Granada.
RAFA APARICIO DIARIO AS

Quizá la fecha pase más inadvertida, pero decir Tamudazo adquiere un significado especial en Vallecas. Todos los aficionados rayistas recuerdan dónde estaban y cómo celebraron aquel gol de Tamudo, in extremis, que dejaba a la Franja en Primera y condenaba al Villarreal al descenso. Aquella noche, que este miércoles cumple ocho años, fue de transistores y de suspense a partes iguales porque la permanencia se jugaba en diferentes escenarios (Coliseum, El Madrigal y Vallecas). El Rayo no conseguía zafarse del empate y eso le mandaba a Segunda, por donde transitó virtualmente durante 33 minutos. Hasta que las plegarias de la parroquia franjirroja fueron escuchadas, Tamudo mediante, para alcanzar el éxtasis justo en el momento final.

Piti inició la jugada con un zurdazo que se encontró con la defensa del Granada, el rechace le cayó a Michu y el balón se estrelló esta vez con el larguero, ahí apareció la cabeza del gran héroe de la noche, que había saltado al campo en el 75', barruntando que algo grande estaba por llegar. Y llegó. ¡Vaya si llegó! El gol subió al marcador y el resultado (1-0) servía para que ambos contendientes, Rayo y Granada, prorrogaran su estancia en la máxima categoría un año más. Y es que el Zaragoza ganó (2-0) y el atlético Falcao hundió al Submarino hasta Segunda. La tensión y los nervios de ha hinchada franjirroja se tornaron en lágrimas y abrazos, para acabar saltando al césped y celebrando un instante mágico.

Así lo vivió Tamudo...

"Recuerdo un día de mucha tensión desde que estábamos en el hotel. Sabíamos que teníamos una responsabilidad muy grande. Fueron pasando los minutos, el gol no llegaba, la gente se impacientaba... Yo estaba en el banquillo y cuando me llamó el míster para salir sabía que alguna ocasión iba a tener. El 1-0, en posición dudosa, fue válido y tras marcar, me giré y no vi a mis compañeros, sino a toda Vallecas dentro del campo celebrando el gol conmigo”, confesó hace tiempo a AS el gran protagonista, que antes de saltar ya tenía una corazonada: “Estaba calentando con Nacho, el preparador físico, que estaba muy nervioso y le dije: ‘No te preocupes, en cualquier momento se puede marcar. No sufras. Igual salgo yo y en la última jugada lo hago’. Cuando acabó el partido vino a recordármelo. Ni Vallecas, ni Madrid, ni el Villarreal, ni yo lo olvidaremos”.

Otras emotivas historias

Ese 13 de mayo de 2012 esconde tantas historias como almas vivieron el partido. Movistar emitió varios testimonios de ese instante. Desde Tamudo a su entrenador de entonces José Ramón Sandoval, pasando por dos periodistas rayistas como Quique Peinado y José Ajero. Las palabras de este último, las más emotivas. "Cuando Tamudo mete el gol hacía tres días que me habían dicho que mi padre se iba a morir. El fútbol era nuestro nexo de unión. Fue una sensación que no había tenido nunca y que posiblemente no me la pueda dar ningún otro tipo de cosas. Sólo eso", confesó con la voz quebrada y visiblemente emocionado Ajero.

Una pincelada de un relato que completa Quique Peinado en las páginas de su libro 'A las armas': "En el césped vi una cara conocida que se me acercaba. Era José Ajero, que lloraba y me abrazaba. Lloraba mucho, como un niño. Se separó de mí y miró el móvil. 'Mi padre, Quique, mi padre', le oí decir y nos separamos, llevados, supongo, por la multitud. Años después le llamé para preguntarle qué le pasaba. 'Nos habían dicho que a mi padre le quedaban dos meses de vida".