ATLÉTICO

Falcao, de Bucarest: "Eso pasa cuando estás en toda inspiración"

El Tigre habló en el canal RCN sobre su actuación en la Europa League que el Atlético le ganó al Athletic en 2012, de la que ayer se cumplieron ocho años.

Los jugadores manteando al Cholo tras lograr el Atleti la Europa League de 2012 en la que Falcao, que recordó su actuación en RCN, brilló.
PEPE ANDRES DIARIO AS

De pronto, ayer sábado, mientras el Atlético comenzaba a entrenar para adaptarse a la nueva realidad del fútbol bajo la pandemia del coronavirus, es como si los relojes hubiesen ido hacia atrás ocho años. En Twitter eran Trending Topic nombres de aquella noche del 9 de mayo de 2012. El primero un apellido, Falcao, leyenda. Su primer gran zarpazo en Europa como rojiblanco (meses después, ante el Chelsea, llegaría el segundo, en la Supercopa) le brindaba a los rojiblancos su segunda Europa League en dos años, la primera de Simeone al frente del banquillo rojiblanco, el primero de los siete títulos que en ocho años le han aupado como el entrenador con más en la historia del club. Un Falcao que se recordaría en declaraciones en RCN aquella noche en la que jugó tocado por varita mágica.  

"Eran dos equipos del mismo país. Ellos venían muy bien, el Athletic había hecho una temporada muy buena. Nosotros veníamos creciendo como equipo a medida que iba pasando la temporada", comenzó rememorando. "Los condimentos que alimentaban esa final". La rivalidad, "cosas picantes", un adelanto de lo que después el partido sería dentro del campo. Un partido que desde el inicio fue del Atlético, que en media hora sólo tendría un nombre. El de Falcao. Así lo rememora él ocho años después. "Me acuerdo que estábamos en nuestro campo, defendiendo. Recuperamos la pelota y Diego lanzó el balón. Yo estaba solo y traté de esperar que me acompañara el equipo. Y ya dentro del área, justo pasa Diego y me hace una diagonal para llevarse la marca. Me quedé uno contra uno con Amorebieta, y pensé que si le hacía un amague iba a tener ángulo de tiro".

"Entonces amagué y saqué la pelota para mi izquierda, y me quedó ángulo de tiro. Busqué el segundo palo con mi pierna menos hábil, porque yo soy diestro, no soy zurdo. Pero mi papá siempre me insistió para que practicara ese disparo, y al final él siempre me decía: ‘¿Cuándo vas a hacer un gol al segundo palo?’. ¡Y justo en una final me salió!", desmenuzó el gol, nadie mejor que él, su autor, para explicarlo, qué sintió, qué vio, por qué hizo eso y no lo otro. "Ese tipo de goles pasan cuando estás en completa inspiración, que tienes control total de la situación. En la fotografía de la situación yo sabía que estaba de espaldas, y mi objetivo era tratar de estar de espaldas, pero girarme para tener ángulo de tiro. Y cuando me giro, yo intuyo en mi cabeza que todos los jugadores van a ir para ese lado, y es ahí que vuelvo otra vez y pasan todos los jugadores. Es una situación que se da cuando estás en tu momento máximo de inspiración".