ESPANYOL

El yin y el yang: Abelardo alaba a Wu Lei y señala su punto débil

El entrenador del Espanyol ensalza el carácter del chino, así como su "capacidad espectacular" para desmarcarse, y admite que "debería asociarse más".

 ENTRENAMIENTO DEL ESPANYOL   ABELARDO
JOAN MB DIARIO AS

A pesar de la barrera idiomática, cada día menos distante, y de que nunca había abandonado el fútbol chino hasta que recaló en el Espanyol, las virtudes de Wu Lei conquistan a sus entrenadores. Con todos ha ido acaparando titularidades: Joan Francesc Ferrer 'Rubí', David Gallego, Pablo Machín y Abelardo Fernández. Este último ha puesto en valor sus puntos fuertes, y también su talón de Aquiles.

"Es una persona súper querida por los compañeros, por el club y por mí", explica Abelardo en declaraciones a Hupu, una plataforma china de información deportiva y entretenimiento. "Ojalá todos los jugadores fueran así de disciplinados, por buena persona y por lo que transmite al grupo", afirma el técnico, quien abunda en que "es un chico que transmite mucha positividad al grupo. Siempre está con una sonrisa en la boca, quiere trabajar y aprender. Le puedes pedir cualquier cosa porque es muy estricto y ordenado".

Pero las virtudes de Wu Lei no se limitan a su carácter, lógicamente, porque de lo contrario no jugaría. Además de destacar que es "muy buen rematador de cabeza", pone Abelardo el acento en que posee "una capacidad espectacular" para realizar desmarques de finalización. Y así se pudo ver precisamente en el debut del entrenador en el banquillo del Espanyol, cuando uno de esos movimientos se convirtió en el gol del definitivo empate en el derbi contra el Barcelona.

Admite el asturiano en ese sentido que a Wu Lei "le cuesta un poco entender el fútbol español, el fútbol combinativo" y que, por tanto, "tendría que asociarse más". "Por las características de los jugadores del Espanyol, que muchos juegan al pie, no se entiende a veces con ellos, pero desde mi llegada he intentado que busquen más sus desmarques", descubre, al mismo tiempo que también desvela que no le exige un excesivo trabajo defensivo, pero que "él ayuda en defensa por iniciativa propia".