AFE

La AFE afirma que parte del protocolo es anticonstitucional

El sindicato hace una nota durísima contra el plan de vuelta a los entrenamientos. Censura las concentraciones y que el futbolista que dé positivo no pueda volver a casa.

David Aganzo, en el acto de presentación del II Premio Carlos Matallanas.
JOAQUIN CORCHERO ARCOS

La Asociación Española de Fútbolistas ha remitido una carta al Consejo Superior de Deportes en la que censura con mucha dureza el protocolo aprobado para la vuelta a la competición elaborado por el Gobierno. La AFE se pregunta, en primer lugar, si el documento tiene el visto bueno del Ministerio de Sanidad.

Respecto a la realización de los test, que quedan supeditados a la decisión de los médicos, dice: “Queremos que se nos especifique cuál va a ser el mecanismo de coordinación y supervisión sobre posibles incumplimientos de este protocolo. Desde AFE entendemos, por ser un tema laboral, que se debería abrir una línea directa de interlocución y que el seguimiento del protocolo debería realizarse desde la Inspección de Trabajo, por cuanto es un tema de salud laboral, además de salud pública”. Además, exige un tipo agravado de sanciones en caso de incumplimiento del confinamiento por “el alto perfil público del deporte”.

Pide el sindicato aclaraciones sobre qué especialistas en el Covid-19 supervisarán los entrenamientos y advierte que si no se establece un plan de riesgos laborales habrá denuncias ante la Inspección de Trabajo. La AFE quiere que el Gobierno sea más explícito sobre qué ocurrirá si se produce un positivo y apela a la ley de Protección de Datos si se da el caso: “No se especifica, ni se aclara nada respecto a si una vez ha dado positivo, y por precaución, como ya se produjo un precedente en nuestro deporte, significará que entra en cuarentena el equipo entero. O, por el contrario, si se detecta, se aísla al jugador/a y ¿se comunica? ¿O se entiende que esto se solventa con pruebas diarias al resto de compañeros/as? ¿No entran en cuarentena? Queremos recordar que estamos ante un tema de salud pública”.

Cuestiona, por anticonstitucional, que los futbolistas sean obligados a pasar la cuarentena fuera del hospital o del entorno familiar si se produce el contagio (el protocolo recoge que se habiliten dos habitaciones en las concentraciones para aquellos que contraigan la enfermedad). También considera anticonstitucionales esta concentraciones por tres o cuatro semanas y añade que esa reclusión “puede afectar a la integridad de la salud del deportista”.

Por último, recuerda que entre partido y partido deben transcurrir cuanto menos 72 horas y que durante los mismos, a causa del calor, deben introducirse pausas de refresco. También exige que no se juegue por encima de los 32º.