CUANDO EL FÚTBOL VUELVA A JUGARSE

La conquista de la normalidad

Los escritores Luis Landero, Jorge Valdano, Luis García Montero, Manuel Vilas, Eduardo Sacheri y Franklin Foer reflexionan sobre qué aportará el fútbol tras la crisis.

La conquista de la normalidad
FC BARCELONA/SANTI GARCÉS DIARIO AS

La trascendencia de la situación actual supone un desafío inédito para el mundo. El fútbol asiste al momento con incertidumbre, amenazado como todas las actividades por la inestabilidad colectiva y la fragilidad económica que dejará la pandemia. Mientras se debate entre diferentes alternativas de regreso, sin una salida clara todavía, emerge la necesidad de saber cómo será el día de mañana y qué papel puede desempeñar en la reconstrucción social.

Nadie sabe cómo ni cuándo volverá el fútbol tal y como lo conocemos todos, con multitudes que abarroten estadios, pero parece existir un consenso común sobre sus cualidades reparadoras. "El día que se juegue un partido con gente en los estadios el mensaje será 'hemos vuelto'. La recuperación del fútbol nos traerá la sensación de normalidad, como ahora su ausencia nos sitúa en la excepcionalidad", explica Jorge Valdano. El escritor argentino Eduardo Sacheri, cuya producción literaria está impregnada de referencias futbolísticas ('Esperándolo a Tito y otros cuentos de fútbol', 'La vida que pensamos'...), también anticipa su función primordial: "Como muchas otras herramientas culturales, el fútbol transporta lo que los seres humanos depositen en él. Lleva consigo esas posibilidades de traducir a una actividad simple, democrática y lúdica las emociones y pensamientos que para cada ser humano son más difíciles de manejar en su interior. Cuando regrese tendrá su lugar necesario y deseable en la reanudación de nuestras prácticas socioculturales".

"El fútbol será decisivo porque resocializará a la gente"

Manuel Vilas

Bajo este mismo criterio se expresa Manuel Vilas, finalista del Premio Planeta 2019 por su novela 'Alegría'. "El fútbol va a ser decisivo porque va a resocializar a la gente y, ahora que estamos con el distanciamiento, logrará hacer perder el miedo al otro. Es sinónimo de libertad y ganas de estar con los otros. Será un volver a sentir sin miedo", considera el autor aragonés. "Será una de las grandes conquistas de la normalidad, articulará la convivencia y generará conciencia de que se ha superado la crisis", suscribe Luis García Montero, poeta, ensayista y, desde julio de 2018, director del Instituto Cervantes, que comparte su entusiasmo futbolero entre el Real Madrid y el Granada. Desde otra perspectiva, Luis Landero, novelista extremeño y otro reconocido seguidor madridista, destaca el aspecto recreativo del fútbol: "No hay que pedirle valores políticos, sociales... Es una fantasía a la que asistimos con ojos siempre infantiles. Hay algo de inocente en cada aficionado, y esa inocencia no está ni debe estar al servicio de nada, es puro placer lúdico". "Su regreso será terapéutico y nos proporcionará una distracción muy necesaria", ratifica Franklin Foer, periodista del medio estadounidense The Atlantic y autor del libro "El mundo en un balón: la globalización a través del fútbol", publicado en 2004.

La depresión económica

En su célebre obra, como indica el título, Foer describe el proceso globalizador a partir de la expansión del fútbol. Distintos pensadores y economistas presagian una crisis del modelo neoliberal, pero el escritor norteamericano no ve que esta posible realidad se traslade al fútbol. "Nunca se autorregulará para reducir los salarios grotescos y redistribuir las ganancias entre los clubes. Si los gobiernos quisieran domesticar la economía del fútbol, se debería investigar la corrupción, que es la narrativa maestra de nuestros tiempos", asegura desde una posición pesimista. "No se reformará para convertirse en algo más puro", pronostica. El mismo tono desesperanzado utiliza Landero: "Ojalá que se libere un poco de los desafueros del dinero y haya brotes verdes de romanticismo, o al menos de sentido común o de decoro. Pero me temo que, mal que bien, todo seguirá más o menos igual". Hay quien ofrece el porqué de este desaliento. "El aficionado se aproxima al juego con la dosis de ingenuidad y candidez propia de los niños frente a lo que les maravilla. Y con la misma falta de sentido crítico de los niños. Por eso el fútbol profesional puede permitirse las dosis de irregularidades, improvisaciones y desfalcos con que se mueve", dice Sacheri.

"Generará conciencia de que se ha superado la crisis"

Luis García Montero

"El coronavirus ha puesto en evidencia todos los errores del neoliberalismo. La defensa de lo público y la autoridad del estado me parecen fundamentales. Creo por desgracia que el ser humano tiene poco arreglo, aunque sí pienso que la contracción económica afectará a los jugadores, equipos y televisiones", reflexiona García Montero. Conocedor de las particularidades del mercado, las previsiones de Valdano apuntan a esa misma tendencia. "La situación volverá a la industria más prudente debido a la tensión financiera. Pocos tienen cash y sin cash no eres nadie. Tengo la sensación de que los 222 millones de Neymar van a figurar como récord por muchos años", augura el exfutbolista argentino.

La crudeza de la crisis sanitaria y las secuelas económicas que se derivan de la misma ponen al fútbol en una encrucijada. Cuando suba la persiana, se verá afectado por la inquietud y la precariedad que atrapa al mundo. El dilema suscita un interrogante al que se puede aportar algo de luz, pero que sólo el tiempo acabará por despejar. ¿Seguirá el fútbol ocupando un puesto notable en el orden de prioridades del ser humano?