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El secreto del 'método Salzburg'

El Red Bull Salzburgo brilla en Champions, descubre joyas (Haaland, Upamecano, Mané...) y ha recaudado 200M€ en el último lustro. Su director deportivo explica en AS las claves del éxito...

El secreto del 'método Salzburg'

Sólo durante la temporada pasada, el Red Bull Salzburg vendió futbolistas por 115 millones de euros. Contando las tres anteriores, el monto se eleva a más 200M€. Sadio Mané, Dayot Upamecano, Erling Haaland... varios de los grandes nombres del mercado y que interesan al Real Madrid se propulsaron en Europa gracias al ojo clínico de este club austriaco, propiedad de la multinacional de las bebidas energéticas y sensación de esta Champions por terminar. Liverpool y Nápoles casi sucumbieron al milagro de la ciudad de Mozart.

Pero, ¿dónde está el secreto? ¿qué les da alas, como dice el popular anuncio de su empresa matriz? "Les permitimos mostrarse al mundo antes de dar un nuevo paso en sus carreras", explica a AS el director deportivo del club, Christoph Freund. Un exfutbolista de 42 años convertido en el Monchi del norte de Europa. Detrás de él, una labor de scouting inteligente. "No es muy grande, son ocho, pero manejamos muchos datos, es crucial para nosotros antes de firmar un jugador joven". Tienen un portafolio completo. "Nuestro departamento se enfoca en jugadores de 16 a 19 años, controlamos entre ochenta y noventa futbolistas potencialmente interesantes y vemos qué perfil nos va mejor". No tienen miedo a abrir espacios poco explorados. El mercado japonés, más exótico que efectivo, sí les rinde beneficios con el fichaje de los nipones Masaya Okugawa y Takumi Minamino. Francia es otro espacio donde pesca, ayudado por los contactos de un ilustre del fútbol galo como es Gèrard Houllier. El fútbol de raíces africanas es clave. En la primera plantilla hay futbolistas de Camerún, Ghana, Mali, Nigeria y Zambia. Todo en un equipo con apenas 24,1 años de media. Salzburgo ha pasado de ser una ciudad poco atractiva futbolísticamente hablando a convertirse en el escaparate idóneo.

Christoph Freund, el director deportivo del Red Bull Salzburg y uno de los mejores descubridores de talento de Europa.

Un modelo alabado por Klopp

Pero se equivoca quien piense que el Red Bull Salzburgo sólo existe para ganar dinero con la compra-venta de jugadores. Bajo la inteligente batuta del estadounidense Jesse Marsch, han dado el salto a la Champions pensando en dar guerra y fichan lo que creen que necesitan para un estilo veloz e incisivo. Más propensos a firmar futbolistas de hard-rock que violinistas, el 'método Salzburgo' funciona y en su aplicación real, sobre el terreno de juego, se ha ganado la admiración entre otros, de Jurgen Klopp. "No podría sentir más respeto por el Salzburgo", confesó cuando se midió con el equipo del toro rojo esta campaña. Tras ganar las últimas seis Bundesligas austriacas, una dictadura futbolística en toda regla, llaman a Europa. "La gente puede pensar 'bah, sólo son un buen equipo en Austria', pero no es así", insistió Kloppo. Lo ha respaldado con hechos. En enero pasado compró a Minamino dejando 8,5M€ en las arcas del Salzburg.

Aunque pudiera parecerlo, porque hasta ocho futbolistas han hecho el trasvase entre dos clubes que son 'primos', no hay una directriz para que el Red Bull Salzburgo le venda sus figuras al Red Bull Leipzig de la poderosa Bundesliga alemana. "No, ahí está Haaland, le quisieron y se fue al Dortmund", argumenta Freund. "No es realista pensar que podemos competir, aún, en la Champions, pero es bonito vernos ahí". Palabras modestas que su propio equipo ha puesto en duda. En Anfield recuerdan cómo el Salzburgo logró empatar un partido que perdía 3-0 (al final cayó 4-3) y de San Paolo el conjunto austriaco salió con un 1-1.

Tanto funciona el sistema que en este mercado acosado por las pérdidas generadas por el Covid-19, el Salzburg tiene un búnker bien aprovisionado. "No nos interesa vender, no tenemos necesidad, seguiremos mirando si hay futbolistas interesantes que adquirir", avanza Freund, que asegura no tener miedo de que le copien su exitoso modelo. El 'método Salzburgo' no se detiene ni por el coronavirus.