CRISIS DEL CORONAVIRUS

LaLiga aportará 200 millones al deporte en cuatro años

El Gobierno reforma el Real Decreto audiovisual y crea una fundación. LaLiga dará 51 millones a las federaciones (del 1% al 2,5%) este año y 58,7 a la RFEF (del 1% al 2%).

El 'Pacto de Viana' con el que Irene Lozano (Consejo Superior de Deportes), Javier Tebas (LaLiga) y Luis Rubiales (Federación de Fútbol) enterraron el hacha de guerra para sacar adelante la temporada, guardaba mucha más miga. El Consejo de Ministros aprobó hoy la modificación del Real Decreto de 2015 de Derechos Audiovisuales del fútbol para convertirlo en un ‘plan de rescate’ del resto de deportes y apoyarlos así ante el “contexto de paralización” y “falta de ingresos” que vendrán tras el COVID-19.

Ese Real Decreto de 2015 consagró la entrega de un 1% de la venta centralizada de derechos al CSD, que ahora se convierte en un 2,5%. Según los cálculos de LaLiga, que hizo públicos en un comunicado, las federaciones olímpicas, no olímpicas y paralímpicas recibirán 51 millones al año (25 más de los previstos). Es decir, más de 200 millones en el ciclo olímpico de cuatro años. Para 2020, y ante la falta de Presupuestos Generales y la inminencia de los Juegos de Tokio, el Estado había aprobado ya una subvención de 50 millones de euros a repartir entre las federaciones, por lo que LaLiga se convertirá (el Real Decreto aún debe pasar por el trámite parlamentario) en el principal soporte del deporte, superando la aportación gubernamental.

La Federación Española de Fútbol también sale beneficiada. Pasará de recibir el 1% de los derechos a un 2%. Traducido a cifras concretas, y siempre según LaLiga, son 17 millones de euros, más seis adicionales por la comercialización de la Copa del Rey para totalizar 58,7 anuales, que se emplearán en la promoción del fútbol aficionado y femenino. Por último, LaLiga contribuirá con 3,3 millones por año durante las tres próximas temporadas para un fondo de ayuda a los jugadores no profesionales. En total, en un curso, LaLiga aportará 113 millones para las federaciones y el fútbol no profesional. O, enfocado de otra forma: ha aumentado en unos 200 millones su aportación a las federaciones, incluida la de Rubiales, durante cuatro años. 

El 1% a las federaciones fue un montante que negoció Miguel Cardenal en su época de secretario de Estado para financiar la afiliación a la Seguridad Social de los deportistas de alto nivel y la participación internacional. Eso seguirá igual. Y ahora, según el Consejo de Ministros, el 1,5% adicional servirá también para “impulsar deporte federado, olímpico y paralímpico, y a la internacionalización”.

Nadia Calviño, ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, explicó que la medida tiene por objeto “dar estabilidad a las federaciones” un año antes de la celebración de los Juegos de Tokio. Para gestionar todo este dinero, el Gobierno anunció la creación de una fundación. “El importe recibido sería gestionado por una fundación adscrita al CSD y presidida por la secretaria de Estado para el Deporte. La RFEF, LaLiga y representantes de otras federaciones deportivas y competiciones se integrarían en el patronato y el Director General sería nombrado por el CSD. Podrá recibir fondos privados y estatales, y su función sería identificar las prioridades en el ámbito del deporte federado, diseñar proyectos de difusión y promoción nacional e internacional del modelo de deporte español, y llevar a cabo la gestión y justificación de los fondos recibidos. Esta fundación sería la encargada de gestionar y comercializar los derechos audiovisuales del resto de Federaciones Deportivas y competiciones ajenas al fútbol, que no deseen gestionarlos por sí mismas”, dice el texto al que tuvo acceso AS.

Cabe recordar que LaLiga poseía los derechos de la mayoría de federaciones (además de ligas LEB, Asobal y LNFS) y emite sus contenidos a través de su plataforma LaLigaSportsTV. Por ello, les aportaba tres millones de euros anuales adicionales. Queda por ver qué ocurre con ese canal y el dinero. En el anteproyecto de Ley del Deporte, en su polémico artículo 90, se pretendía impedir que el organismo de Tebas siguiera explotando esos derechos.

Tebas es quien más cedió en el Pacto de Viana, y lo hizo para rebajar la conflictividad en el fútbol y garantizarse el apoyo del Gobierno y la colaboración de la RFEF para terminar el campeonato. A cambio de subir el apoyo económico, Tebas se garantiza cerrar la temporada y evitar pérdidas por 500 millones en caso de que no se pudieran disputar las once jornadas pendientes. Aún así, el impacto de terminar el curso a puerta cerrada supondrá pérdidas de unos doscientos millones para los clubes.

El acuerdo, según una nota de LaLiga, “busca ayudar al deporte no sólo en estos momentos de crisis provocada por el COVID-19, sino para siempre. Se trata de una medida estructural, no limitada en el tiempo, que fortalece el compromiso de los clubes de fútbol profesionales y LaLiga con el deporte español”.