ATHLETIC

De Marcos: "El Rioja Alavesa Luzerna es el único equipo que me ha perseguido"

Desvela el león que cuando termine su carrera tendrá "alguna otra ambición" y se "decantará" por aislarse del fútbol, pero casi "todos los que conozco vuelven".

De Marcos: "El Rioja Alavesa Luzerna es el único equipo que me ha perseguido"
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Óscar de Marcos no ha ocultado nunca su admiración por Marcelo Bielsa, que supo sacar el mayor rendimiento al polivalente jugador de Laguardia: "Tengo a Bielsa en un altar, me enseñó muchos valores de la vida, a apreciar pequeños gestos, aprendí mucho con él", lanza el carrilero rojiblanco, que añora aquel Athletic engrasado que desplegó un fútbol atractivo por el viejo continente bajo la batuta del técnico argentino: "En esos dos años dimos un rendimiento alto y el fútbol era muy vistoso. La demarcación en la que me movía iba con mis características", recuerda en una charla telemática con los aficionados del Athletic.

"Con dos mediapuntas me daba libertad para moverme, con Valverde ya un solo mediapunta y dos medioscentros, me movía demasiado de esa zona, tienes que generar más y perdía un poco el sitio", rememora De Marcos. Fue el motivo de peso para que le desplazan más al lateral derecho, donde ha desarrollado más su carrera. Un De Marcos siempre sincero y cercano, sin aristas: "De pequeño me creía que era delantero, con el tiempo me he dado cuenta de que o no era nada o podía jugar en todo. Me he ido adaptando a lo que me han ido pidiendo", desliza el lateral alavés, que repasó alguno de sus gustos como los Juegos Olímpicos "que se ven cada cuatro años y es mundialmente espectacular. Por desgracia, por culpa del coronavirus, no lo vamos a disfrutar este año". Se decanta en sensibilidad musical por la guitarra, que toca, por el grupo Fito y Fitipaldis, no sabe si volverá a escribir otro libro como relató su experiencia en Togo y corriendo con la cinta se entretiene viendo partidos del Athletic antiguos. Bromea diciendo que el modesto Rioja Alavesa Luzerna de su pueblo "es el único que me ha perseguido, aquí estoy muy bien. El Athletic me ha dado mucho más que yo a él", lanza.

En este tiempo de confinamiento va afilando el tobillo y ya el impulso con arrancada con el pie izquierdo lo ha mejorado sensiblemente: "Estoy bastante mejor", apunta. No se aburre en su domicilio del centro de Bilbao al ser padre primerizo: "De aita no ha tenido ayuda, sin los abuelos ni amigos, solo veo a los del supermercado. Lo estamos disfrutando, se nos cae la baba, pero es intenso y hay muchas cosas que hacer. Tengo ganas de que se conozcan a los abuelos, que son muy mayores". Y admite que cambia los pañales "con los ojos cerrados".

Puesto a admirar, lo hace con Gurpegi, su referencia en el vestuario. "He compartido muchos años y he aprendido mucho los valores que representa en su esencia al Athletic". Le cedió el 10 a Iker Muniain porque se quería desprender del 19 por sus lesiones. De pequeño tenía como ídolos a Joseba Etxeberria, con el que coincidió un año, y Ronaldiho. "Ganar la Copa sería un sueño y sacar La Gabarra", admite, aunque antes que "pase esta situación y disfrutar con la afición, si no, no es ni la mitad ni un cuarto.

Desvela De Marcos que cuando termine su carrera tendrá "alguna otra ambición y me decantaré por aislarme del fútbol, pero casi todos los que conozco vuelven al fútbol. Me gusta el Athletic y es probable que quiera pertenecer al Athletic en un fututo, pero no depende de mí solo".