DEPORTIVO

Cuando el Deportivo celebraba sus ascensos en marzo y abril

Estamos habituados a los festejos en junio o mayo, pero no siempre fue así. El Depor logró 6 de sus 11 ascensos en marzo y abril (1946, 48, 62, 64, 66 y 68).

0
De izquierda a derecha, y de arriba a abajo: Valentín, Pegaso, Aurre, Manín, Igartua, Emery; Revuelta, Amancio, Veloso, Ledo y Jaime Blanco. Temporada 1961-62.
Diario As

La mayoría de la gente se ha acostumbrado a asociar las celebraciones de los ascensos con la llegada del buen tiempo y el verano. No hay que irse muy lejos en el tiempo para recordar como A Coruña se quedó sin una fiesta histórica de San Juan (24 de junio) el año pasado tras el fiasco de Mallorca. Y también muchos recuerdan cómo ardía la grada de Preferencia de Riazor aquel 9 de junio de 1991 en el partido ante el Murcia (2-0) que devolvió a los coruñeses a Primera tras veinte años de espera. Sin embargo, hace seis décadas las fechas de las competiciones eran otras y el mes ‘grande’ era marzo. Tanto, que el Depor ha celebrado cuatro de sus once ascensos en ese mes y otros dos más en abril.

El primer ascenso celebrado en marzo fue en 1946. El Deportivo no tuvo que esperar al final y subió en la penúltima jornada con una victoria a domicilio ante el Racing de Ferrol (0-1) gracias a un gol de Fabeiro un 24 de marzo. Dos años más tarde, tras bajar en el 47, repitió alegría un día 28. El ascenso llegó con dos jornadas de antelación en un Riazor que no sufrió y vivió una auténtica fiesta con un marcador de escándalo ante el Castellón: 7-0.

La temporada 1961-62 finalizó el 1 de abril, pero el Depor certificó su ascenso en la penúltima jornada (25 de marzo) al caer el Valladolid ante el Plus Ultra. Fue el año de un Amancio Amaro espectacular (25 goles) que ese verano ficharía por el Real Madrid. La última vez que los herculinos subieron a Primera en marzo fue en 1966. Los hicieron el día 27 en la penúltima jornada al empatar en el Camp Nou ante el Condal (2-2) mientras que el Celta perdía en la Calle Cerdeña ante el Europa (2-0).

En 1964 el regreso a la máxima categoría se celebró el día 12 de abril y es uno de los más recordados en la historia del club al lograrse ante el eterno rival. Aquel equipo entrenado por Roque Olsen certificó el ascenso a dos jornadas del final después de imponerse en Riazor al Celta (2-1) con goles de Lamelo y Loureda. El último festejo ‘tempranero’ tuvo lugar el 21 de abril de 1968 cuando en el penúltimo encuentro de Liga, en el Carlos Tartiere, un solitario gol de Morilla valió los dos puntos que matemáticamente significaban la vuelta del Deportivo a Primera.