ATLÉTICO

Los 3.000 días del Cholo

El pasado miércoles alcanzó esa cifra en el banquillo del Atlético. Un tiempo con más luces que sombras, muchos récords y siete títulos.

Simeone, que cumple 3.000 días en el banquillo del Atleti, observa a sus jugadores entrenarse en el Cerro, antes de la cuarentena.
Juan Carlos Hidalgo EFE

El pasado miércoles se cumplieron 3.000 días desde la primera vez de Simeone en el banquillo del Atlético. Hoy no sólo es el entrenador que más tiempo ha permanecido en el mismo equipo en LaLiga sino también, con Stéphane Moulin, técnico del Angers francés, de las cinco grandes ligas europeas, es, sobre todo, el hombre que cambió el rumbo del club rojiblanco, que le devolvió el lustre tras el paso por el infierno (Segunda, en el año 2000), con muchas más luces que sombras desde que se pusiera al mando, mediada la temporada 2011-12, un 7 de enero de 2012, La Rosaleda.

Siete títulos

El DNI de un entrenador en un banquillo. Sus títulos. Simeone suma siete en estos ocho años, dos meses y un día: Europa League 2012, Supercopa de Europa 2012, Copa del Rey 2013, Liga 2014, Supercopa de España 2014, Europa League 2018 y Supercopa de Europa 2018. Llevó, además, dos veces en tres años al Atlético a disputar la final de la Champions League (Lisboa 2014 y Milán 2016), algo que en la historia del club, fundado en 1903, sólo había sucedido una vez antes: Bruselas 1974.

A por el récord de Luis

Si en títulos el Cholo ya ha superado a la leyenda que es Luis (6), en victorias en LaLiga está ya solamente a tres: 191 lleva Simeone, 194 dirigió Aragonés. En victorias en general ya es el tercer técnico rojiblanco en la historia con mayor porcentaje: un 60,3% (315 partidos) tras Otto Bumbel, con 66,7% (30 partidos) y Antonio Briones, con 63,6% (11), según contabilizó Mundo Deportivo, en su edición Atlético. En número de veces sentado en el banquillo rojiblanco por delante sólo tiene a Luis, pero cada vez más cerca también. Si cumple su contrato lo alcanzará: 315 lleva, 407 estuvo Aragonés.

Competitividad

Si algo tiene el Atlético del Cholo es eso: que compite. Es un entrenador que siempre sabe sacar el máximo rendimiento a sus futbolistas (veáse el último ejemplo: Griezmann en el Barcelona). Este el equipo asentado sobre los pilares de siempre (aquellos Gabi, Godín, Filipe, Juanfran, Tiago, Raúl García bajo todas las críticas en los tiempos de Manzano) o los de transición (esta temporada, que en octavos de final de la Champions ha logrado vencer al todocampeón Liverpool de Klopp). Solidez defensiva, presión alta y feroz y ese principio llevado al fútbol por encima del partido a partido: a morir los míos mueren.

Lo imposible

El título de la película de Juan Antonio Bayona le sienta como el traje negro de todos los partidos: a medida, impecable. Lo cuenta la última hazaña, ese vencer al Liverpool cuando nadie creía, el favorito a todo. Pero ya había ocurrido antes, tantas en Europa sobre todo, donde el hueso ha sido el Real Madrid, Cristiano Ronaldo y poco más. Apeó por dos veces al Barça de Messi, Suárez y Neymar, al Bayern de Guardiola.

Estabilidad

Simeone le ha arrancado las curvas al Atlético, que, en sus siete temporadas completas en el Atlético siempre se clasificó para la Champions y superó su fase de grupos excepto en la 2017-18 que 'cayó' a la Europa League, competición que ganó. Entrenador mejor pagado del mundo, France Football lo volvió a ratificar en su publicación de los sueldos más altos en el fútbol de hace unos días, la razón se encuentra aquí: ha incrementado el presupuesto del club en un 318%, de los 123 millones de la 2012-13, primera temporada completa, a los 515 de ésta 2019-20.

Pizza

La sombra. El estilo que se atraganta. Una vez saciada el hambre de títulos y viajes a Neptuno, ocho años después no llega la evolución en el juego que se presupone y pide, y eso que los fichajes del cub (João Félix, Rodrigo Hernández...) han ido en esa línea. Pero cuando las críticas llegan (y esta temporada han sido muchas) siempre se señala hacia el mismo lugar: el equipo sabe defender como nadie pero le faltan ideas a la hora de atacar, crear jugadas de ataque, hacer goles. Simeone no varía la dieta. Y la pizza, a muchos, se le empieza a indigestar. Empate a empate.