ATLÉTICO DE MADRID

¿Qué fue de Maniche?

El portugués militó dos temporadas y media en el Atlético. Su rendimiento fue irregular, alejado del excelente jugador que se vio en el Oporto y con su selección.

Maniche celebra un gol con el Atlético.
PEDRO ARMESTRE AFP

Recordar a Maniche únicamente por su etapa en el Atlético de Madrid sería quedarse muy corto. El portugués vistió la camiseta rojiblanca durante dos temporadas y media, con medio curso intermedio en el Inter de Milán tras un gran enfrentamiento con Javier Aguirre, por entonces técnico colchonero y se marchó del equipo apartado por indisciplina. La irregularidad marcó la etapa de Maniche en España, dejando a cuentagotas muestras de una calidad que en 2004 le había servido para convertirse en uno de los mejores centrocampistas del mundo.

Porque tal elogio no es una exageración. El portugués fue una pieza clave para que el Oporto se convirtiese en campeón de la Champions de la mano de Mourinho y para que su selección alcanzase la final de la Eurocopa donde partía como anfitiona. Un futbolista díscolo, que necesitaba un entorno y un entrenador a su medida para rendir, pero que cuando sacó su mejor versión fue un jugador fantástico. Con capacidad de mando en el medio, distribución de juego, abarcando mucho campo, trabajando en la recuperación, manejando el juego en largo y con una fantástica llegada al área rival. En la actualidad no se ha desligado del fútbol, ya que ocupa el cargo de embajador de la FIFA y la UEFA y es comentarista televisivo.

Maniche celebra un gol en Champions con el Oporto.

Inicios y salida turbulenta del Benfica

Nuno Ricardo de Oliveira Ribeiro (11 de noviembre de 1977), su nombre real, comenzó su carrera deportiva en el Benfica a los nueve años, el gran equipo de su Lisboa natal junto al Sporting, donde se retiraría. El futbolista recogió el sobrenombre de Maniche a partir de su parecido físico, con larga melena incluida, que evocaba la figura de Michael Manniche, un delantero centro danés que militó en el Benfica entre 1983 y 1987 y que ganó dos ligas y tres copas en el conjunto lisboeta. Maniche, que había ido ascendiendo paso a paso desde infantil, debutó con el primer equipo de las águilas en la UEFA el 12 de septiembre de 1995 a los 17 años de edad.

Su precocidad le llevó a buscar un club donde poder ir acumulando experiencia. El humilde Alverca, satélite del Benfica, se hizo con sus servicios durante tres temporadas, comenzando a demostrar sus capacidades para canalizar el juego del equipo y su llegada desde segunda línea. Su buen nivel llevó al Benfica a recuperar al jugador en la temporada 1999-00, donde consiguió 12 goles entre todas las competiciones, llegando a jugar de segundo delantero. Potente disparo lejano, capacidad de pisar área donde la defensa no le esperaba y mucha inteligencia en el remate. Su buen nivel le llevó en la siguiente temporada a pedir un aumento de sueldo. En el tira y afloja con el Benfica, apareció su rival por el título, el Oporto, para llegar a un acuerdo con el jugador. Una operación que los lisboetas llevaron a los tribunales y que en su máximo enfado provocó que Maniche pasase al Benfica B hasta que decidiese renovar, cosa que no sucedió.

Explosión en el Oporto

En su llegada a los dragones, sin pago alguno por el traspaso, coincidió con José Mourinho, el entrenador que marcó su carrera. “Maniche sólo juega bien conmigo porque yo sé comprenderle" llegó a declarar el técnico. Tras una primera temporada en la que anotó nueve goles en 44 partidos, llegó su gran año, el curso 2003-04. El Oporto comenzaba la Champions con la intención de hacer un buen papel tras ganar la liga, la copa portuguesa y la UEFA (venciendo al Celtic en la prórroga) en un año fantástico, pero nadie esperaba que llegase más allá de octavos, donde se cruzaba el Manchester United. Sin embargo la victoria por 2-1 en Oporto se secundó con un empate a uno en Old Trafford que sirvió al equipo portugués para meterse en cuartos. Un conjunto que mandaba por su fortaleza en el centro del campo con Maniche junto a Deco generando juego y aportando mucho gol y con Costinha por detrás ejerciendo de stopper.

Maniche besa la Champions tras derrotar al Mónaco.

En cuartos, el Oporto pasó por encima del Olympique de Lyon (global de 4-2) y se midió al Deportivo en las semifinales. Un empate a cero en Portugal y la victoria lusa en Coruña por 0-1 llevó al Oporto a la final y acabó con el gran sueño del equipo gallego, que vivió una surrealista expulsión a Jorge Andrade en la ida. En la final fue el Mónaco, verdugo del Madrid, el que sufrió la potencia del equipo de Mourinho. Un espectacular 3-0 que dio la Champions a los dragones, de nuevo campeones en liga.

No contento con eso, en el verano de 2004 Maniche se convirtió en un referente en la selección portuguesa. Un equipo que contaba con Figo, Cristiano Ronaldo, Deco, Carvalho… para la Eurocopa que jugaba en casa y donde Maniche aparentemente iba a ser un segundo espada. Pero se convirtió en indiscutible en el medio y más allá del gol ante Rusia en grupos, clasificó a Portugal para la final con un tanto extraordinario en las semifinales ante Holanda que se coló por toda la escuadra tras un córner sacado en corto. Finalmente, Grecia se hizo con el título y dejó a Portugal con la miel en los labios.

Portugal superó a Holanda en las semifinales de la Eurocopa con un golazo por la escuadra de Maniche.

Salida del Oporto

Tras una última temporada en el Oporto ya sin Mourinho en el banquillo, el Dinamo de Moscú pagó 16 millones por sus servicios. En Rusia disputó sólo media temporada antes de que Mourinho reclamase sus servicios para el Chelsea como cedido. En la Premier League tachó su primera gran liga del mapa y levantó el título de la Premier League. Pese a que llevaba casi dos años a un nivel inferior al de la Eurocopa, en el Mundial de Alemania volvió a aparecer una gran versión de Maniche. De nuevo fue el verdugo de Holanda, en este caso en octavos, consiguiendo el único gol del partido. Titular durante todo el torneo, Portugal cayó en las semifinales contra Francia con un solitario gol de Zidane de penalti.

Aterriza en el Atlético

Su gran torneo llevó al Atlético a hacerse con sus servicios por 9 millones. El equipo rojiblanco había estado interesado en Maniche durante varios veranos, pero hasta 2006 no llegó a conseguirlo. Como rojiblanco no pudo verse al centrocampista dominante de años atrás e intercaló píldoras de su talento con problemas por su fuerte carácter, además de una fama que le acompañaba por ser demasiado nocturno. Pese a que no fue el mejor Maniche, se consolidó como titular en un mismo curso donde habían desembarcado a orillas del Manzanares también sus excompañeros Costinha y Seitaridis, sin cumplir ninguno de ellos las expectativas.

Maniche, durante un partido con el Atlético.

En su primera temporada hizo cuatro goles en 30 partidos. Sin embargo, en su segundo año, todavía siendo una pieza importante en el once, tuvo un enfrentamiento directo con el técnico Javier Aguirre que le llevó a salir cedido al Inter de Milán tras ver seis partidos consecutivos desde la grada por decisión del mexicano. Así, Maniche jugó en Inglaterra, España e Italia en sólo tres temporadas. A su regreso del Inter, donde ganó la Serie A, el centrocampista volvió a ser importante en un Atlético que con Forlán y Agüero volvía a la Champions. En su primer partido en la máxima competición europea tras tantos años ausente, el equipo rojiblanco ganó 0-3 en su visita al PSV con un tanto del propio Maniche además del doblete del Kun.

Pero desde marzo no volvió a tener participación con el equipo, dejando patente su mala relación con Abel Resino, al que tildó de peor entrenador de su carrera y en abril fue multado con 50.000 euros y apartado del equipo junto a Seitaridis por no asistir al Atlético-Sporting, algo obligatorio para todos los jugadores a pesar de no estar convocados. No volvió a enfundarse la camiseta del Atlético antes de poner rumbo al Colonia y se quedó a 16 encuentros de tener placa en el Wanda Metropolitano.

Retirada en Portugal

Maniche jugó 30 partidos y marcó dos goles en el conjunto alemán antes de regresar a Portugal para jugar un último año de su carrera en el Sporting, máximo rival del Benfica. Al acabar ese curso 2010-11 (27 partidos y cuatro goles), el centrocampista colgó las botas. En su baúl de los recuerdos quedaba una histórica Champions con el Oporto, donde se vio al mejor Maniche, la participación en los tres grandes equipos de Portugal, su nombre en la liga rusa, inglesa, española, italiana y alemana, y los títulos ligueros en el Oporto, Chelsea e Inter, un bagaje del que pocos jugadores pueden presumir.

Maniche en la actualidad.

Maniche en la actualidad.

En la actualidad Maniche, al que se le comparaba físicamente con el actor Jim Carrey, ejerce como embajador de la FIFA, de la UEFA y es comentarista televisivo en Portugal. Además, ha publicado un libro con sus memorias como deportista de élite, ‘Maniche 18’, el dorsal que le acompañó durante gran parte de su carrera. Un libro que repasa su carrera y donde participan varios de los grandes jugadores con los que compartió vestuario: Deco, Cristiano, Figo, Casillas, Torres o los técnicos Mourinho, Scolari y Villas Boas. Un jugador que enfrentó su talento y su carácter y que dejó casi por igual grandes momentos de fútbol con anécdotas y enfrentamientos contra técnicos que intentaron domarle sin éxito. Si en el Atlético se vio más su faceta míster Hyde, en el Oporto el doctor Jekyll dejó su nombre grabado a fuego en la historia del club.