BARCELONA

El vestuario ya no cree en Setién: "El Barcelona le va grande"

Según Catalunya Ràdio, el inicio del divorcio entre los jugadores y el staff se empezó a fraguar tras la derrota (2-0) ante el Valencia en Mestalla el pasado 25 de enero.

El Barcelona ha entrado directamente en barrena. La crisis institucional, agravada por la polémica de las redes sociales, y la marcha irregular del equipo, que se consumó el pasado fin de semana con la tercera derrota de Quique Setién y la pérdida del liderato a favor del Real Madrid, ha iniciado un tsunami de consecuencias imprevisibles.

La primera víctima de este caos absoluto tiene un nombre y apellido: Quique Setién. Según desveló 'Catalunya Ràdio', el técnico cántabro está atravesando su peor momento desde que aterrizó en Barcelona hace 50 días. De hecho, según aseguraron en el programa 'El Club de la Mitjanit', Setién ha dejado de contar con la confianza de parte del vestuario, hasta el punto que allá dentro algunos consideran que al entrenador le viene grande este proyecto. Frases como 'estos no saben llevar el barco' o 'esto les viene grande' han sido pronunciadas por algún futbolista en estos últimos días, según aseguró la emisora.

Parece ser que el inicio del desencuentro entre algunos futbolistas y el actual staff técnico se inició tras la derrota ante el Valencia (2-0) en Mestalla el pasado 25 de enero.

En todo caso no culpan principalmente a Setién de la actual situación del equipo sino que señalan directamente a los responsables de la dirección deportiva. Hasta el punto que para algunos, los errores en la toma de decisión que se cometieron tras perder ante el Atlético de Madrid en la Supercopa de Arabia Saudí, han lastrado totalmente al equipo, hasta el punto de "tirar la temporada".

Algunos futbolistas llegan a discutir hasta el cambio de Arturo Vidal en el Clásico, considerándolo un error que llevó al equipo a la derrota.

Y añadieron dos anécdotas más para radiografiar el actual estado de la plantilla: Setién ha tenido más de un problema en los partidillos al discutirle algún jugador una decisión suya mientras arbitraba y un jugador se llegó a mofar por la ausencia de un miembro de su staff en una sesión, preguntándoles si el entrenamiento era opcional ese día.