HOLANDA

La infancia difícil de Ziyech: la muerte de su padre, las drogas y un ángel de la guarda...

El marroquí acaba de firmar por el Chelsea por 40 M€. No tuvo una vida fácil: "Con 10 años mi padre estaba muerto. Dejé los estudios y el fútbol".

La infancia difícil de Ziyech: la muerte de su padre, las drogas y un ángel de la guarda...

Hakim Ziyech acaba de firmar su traspaso al Chelsea. El joven marroquí dejará el Ajax en verano para marcharse a la Premier League. El club londinense ha pagado más de 40 millones de euros por el extremo diestro de 26 años. Un sueño hecho realidad para Ziyech. Sin embargo, este futbolista no ha tenido una vida fácil. Él mismo lo ha querido contar en una entrevista al periódico holandés De Volskrant. Perdió a su padre con tan solo 10 años después de no poder superar una enfermedad degenerativa. Esto le marcó mucho, tanto que dejó a un lado los estudios y el fútbol, su mayor pasión. Comenzó a llevar una vida poco saludable. Por suerte, un ángel de la guarda le rescató: Aziz Doufikar, el primer futbolista marroquí en jugar en Holanda.

"Esa enfermedad (esclerosis múltiple) lo destrozó. Podía hacer cada vez menos. No podía caminar, comer, hablar. Y acabó de la peor manera. Recuerdo la noche de su fallecimiento. Estaba en la cama en la sala de estar. Llevaba tiempo ingresado. Tuve que acostarme esa noche, pero quería quedarme con él. Finalmente me quedé dormido en el borde de su cama con él. Alrededor de la medianoche me desperté y subí a mi habitación. Unas horas más tarde, alrededor de las tres en punto, escuché a mi familia llorar abajo. Mi padre estaba muerto Y estás ahí, eres un niño de diez años. Ya no volví a la escuela. El fútbol tampoco me importó. Me había ido por completo. Lo dejé todo", afirmó Ziyech. 

Aziz Doufikar fue su ángel de la guarda

“Después de la muerte de su padre, Hakim se salió completamente de los rieles. Bebía, fumaba y también tomaba drogas. Le ayudé lo mejor que pude para alejarlo de este mal camino. Yo era su mentor, su padre, su entrenador. Vi que tenía miedo de mostrarse en el campo de fútbol. Le dejé jugar varios torneos y luego simplemente le vi crecer. Con un poco de suerte, funcionó. Hakim floreció por completo", asegura Doufikar.