CELTA

1x1 del Celta: Con Rubén Blanco empezó todo

El portero mantuvo a su equipo en el partido evitando en varias ocasiones la sentencia del Sevilla. Discretos estrenos en Balaídos de Smolov y Bradaric.

Iago Aspas y Rubén Blanco se abrazan a la conclusión del partido entre el Celta y el Sevilla.
MIGUEL RIOPA AFP

Rubén: Decisivo. Mantuvo a su equipo en el partido saliendo vencedor de varios mano a mano con los delanteros del Sevilla. En el gol poco pudo hacer ante la definición de En-Nesyri.

Hugo Mallo: Ejerció de capitán. Pese a que físicamente no está en su mejor momento, consiguió tener controlado dentro de lo que pudo a un jugador tan potente como Ocampos. Seleccionó bien sus apariciones en ataque, aunque le faltó precisión. Vio la quinta amarilla y no jugará en el Bernabéu.

Murillo: Oficio. Un grave error suyo pudo suponer el 0-2. Ese fallo no lo acusó y marcó territorio, sobre todo con De Jong, con un marcaje al borde de la segunda amarilla.

Araújo: Seguridad al límite. Desbarató acciones de mucho peligro del Sevilla, exhibiendo velocidad al corte. Muy tímido con el balón.

Olaza: Protagonista negativo en el 0-1. El uruguayo se confió y En-Nesyri le robó la cartera. Desde esa jugada estuvo más dubitativo de lo normal.

Okay: Clave en la reacción. Con la entrada de Bradaric adelantó su posición y participó en los dos goles. En el primero tuvo calma para frenar la contra y dejar que fuese Rafinha quien buscara a Aspas; en el segundo asistió a Sisto. Jugando de pivote sufrió por la superioridad física del Sevilla en la medular.

Beltrán: Fuera de posición, una jornada más. Como interior está perdido y no tiene calidad suficiente para aportar en ataque. Corrió sin parar los 70 minutos que estuvo sobre el césped

Brais: Cabeza de turco. No lo tenía fácil, porque su misión era tapar a Navas y porque la grada de Balaídos la tiene tomada con él. Jugó algo cohibido. Dejó un par de pinceladas de su calidad, pero Óscar lo cambió al descanso.

Rafinha: Sigue creciendo. A su sensacional asistencia en el gol de Aspas hay que sumar un gran despliegue físico, inimaginable a principios de diciembre. Hizo daño entre líneas.

Smolov: Discreto. En su estreno en Balaídos como titular no tuvo ninguna oportunidad para enseñar su olfato goleador. Solo probó a Vaclík con un tiro lejano. A la afición del Celta la tiene en el bolsillo.

Aspas: No podía ser otro quien iniciara la remontada. Su gol es una genialidad al quedarse casi sin ángulo y resolver con su pierna menos buena. Una ocasión más clara había perdonado en el arranque del partido. Mucho sacrificio defensivo arrancando desde la banda derecha.

Sisto (sustituyó a Brais): El héroe de la noche. No se puso nervioso marcando el tanto de la victoria con un disparo cruzado ante la salida de Vaclík. Desde que entró al descanso no le quemó la pelota, asumió riesgos. Antes del gol había buscado la portería con peligro en dos ocasiones.

Bradaric (entró por Beltrán): Impreciso en su debut. Cometió una pérdida en un pase horizontal que pudo costarle muy cara a su equipo. Lo mejor de su aparición en el campo para el Celta fue que se situó como pivote y Okay adelantó su posición.

Mina (salió por Smolov): Sin tiempo. Óscar lo tuvo calentando en el descanso y durante casi toda la segunda parte para meterlo en el minuto 88. Recupera el balón que acaba dando lugar al tanto de Sisto.