ROMA-LAZIO

El derbi de las cantadas

Roma y Lazio empataron a uno: los goles, de Dzeko y Acerbi, llegaron gracias a dos errores de Strakosha y Pau López. Los giallorossi hicieron méritos para ganar en la segunda parte.

El derbi de las cantadas
FILIPPO MONTEFORTE AFP

Roma y Lazio empataron a uno un derbi intenso, en el que los protagonistas (en negativo) fueron los guardametas, decisivos para los únicos goles de un enfrentamiento que los romanistas, quizás, hubieran merecido ganar por las ocasiones desperdiciadas en la reanudación.

El partido prometía estar caliente: en la víspera los hinchas biancocelesti colgaron por la ciudad pancartas insultando a Zaniolo, recordando su lesión, y a su familia, y los giallorossi le pidieron a su equipo en Trigoria "ganad por Nicoló". El espectáculo empezó con los tifos de ambas curvas, preciosos (los romanistas mostraron el antiguo escudo del club; los laziali las manos de ‘La creación de Adán’ de Miguel Ángel) y continuó en el campo con una gran primera mitad.

Los de Fonseca abrieron la lata con Dzeko, que aprovechó una mala salida de Strakosha y, con la espalda, empujó un centro de Cristante entre palos. La Roma rozó el 2-0 varias veces siempre con el bosnio, pero en el 34’ el equipo de Inzaghi puso las tablas gracias a otro fallo: tras un córner, Pau López mantuvo en el campo un balón alto de Santon que parecía inocuo, se estorbó con Smalling y el esférico acabó a Acerbi, autor del 1-1.

Antes del descanso, Pellegrini estrelló al poste un gran disparo desde fuera del área, y los giallorossi hicieron méritos para volver a adelantarse también en el comienzo de la segunda parte. En el 49’ el árbitro Calvarese primero concedió un penalti por un choque entre Kluivert y Patric, y luego, tras haber visto las imágenes del VAR, le dio vuelta a su decisión castigando una falta del extremo.

Los biancocelesti se mostraron físicamente en apuros y apenas supieron reaccionar, aunque tras un par de paradones de Strakosha, Milinkovic-Savic llegó a centímetros del tanto del triunfo sobre la bocina, recibiendo un pase de Immobile. No pudo ser: la Lazio, en el tercer puesto, conserva los siete puntos de ventaja (con un partido menos) sobre sus ‘primos’, aunque perdió la oportunidad de alcanzar al Inter en la segunda plaza.