VALLADOLID - REAL MADRID

Sorpasso a la vista

El Madrid adelantará al Barça si puntúa en el Nuevo Zorrilla y recuperará el liderato que perdió en la novena jornada. El Valladolid lleva ocho jornadas de Liga sin ganar.

Hace doce años que el Valladolid no le gana al Madrid (fue con Mendilibar en el banquillo y Schuster al frente de los blancos), pero en la primera vuelta sacó un empate del Bernabéu, muestra de que todo es posible en el fútbol. En cualquier caso, Sergio González, que llevó al equipo de Segunda a Primera, lo mantuvo heroicamente el curso pasado y ha conseguido que en este no haya pasado ni una sola jornada en descenso, vive su peor momento en el club.

El miércoles fue eliminado de la Copa por un Segunda, el Tenerife, suma ya ocho jornadas de Liga sin ganar (cinco puntos de 24 posibles) y sólo ha recibido dos refuerzos de menor cuantía en el mercado invernal: Caro, portero que regresa de una cesión en la Ponferradina tras la salida de Lunin y que se lesionó en el Heliodoro Rodríguez López, y el lateral Carnero. También se han marchado seis jugadores, aunque ninguno decisivo para el técnico. Tendrá, pues, que salvarse con lo que hay: mucho entusiasmo y pocos recursos. Sólo el Mallorca dispone de un límite salarial inferior.

Con la austeridad se las ha ido apañando Sergio hasta ahora. Lo que no gana delante lo ahorra atrás. Ha administrado bien sus 17 goles (uno más que el colista Leganés) a cambio de encajar sólo 23, el mejor registro de la segunda mitad de la tabla. Y suple su flaqueza ofensiva (apenas 9 disparos por partido, penúltimo en el ránking) con un buen juego de estrategia. Ahí forma parte del selecto club de aquellos que anotan más del 40% de sus goles en jugadas de arte y ensayo. Además, la Copa le ha desgastado menos que al Madrid. Ninguno de los titulares que cayeron eliminados en Tenerife lo habían sido el fin de semana anterior ante Osasuna. Gran parte de estos repetirán ante el Madrid, aunque es posible que reduzca a cuatro la zaga de cinco con la inclusión de Joaquín en el centro del campo. También podría entrar Óscar Plano por Ünal, máximo goleador del equipo.

Carvajal y Bale, bajas

El Madrid completará su semana del frío con buenas noticias. La primera es que puntuar le hace líder, condición privilegiada que perdió en la novena jornada. La flaqueza del Barça es su mejor combustible.

Además, regresa Sergio Ramos, lesionado en la final de la Supercopa y ausente en los dos últimos partidos. Y volverán a ser titulares Varane, Modric y Kroos. Así que la cosa apunta a la vuelta de los cuatro centrocampistas. Quién sabe si a cinco, si le hace sitio a Isco, aunque parece difícil porque el Madrid necesita gol. Como el Valladolid, se ha alimentado más de su buena organización defensiva que su artillería. De la racha de 18 partidos invicto, en nueve no encajó goles. Al otro lado, en cambio, el panorama es más sombrío. Benzema lleva cuarenta días sin marcar, aunque no estuvo en la Supercopa y sólo jugó 28 minutos ante el Sevilla. Bale no será hoy su acompañante. Se lo impide su vigesimosexta lesión, cuadro clínico para la historia de la medicina deportiva. Sorprendentemente, tampoco forman parte de la expedición Brahim, autor de gol y medio ante Unionistas, ni Vinicius, al que Zidane no acaba de encontrarle la gracia pese a sus buenos minutos finales ante el Sevilla. Así que todos los caminos conducen a Rodrygo, cuya producción goleadora se ha venido abajo desde octubre (un solo gol desde entonces).

También faltará Carvajal, en la misma semana en que Odriozola se fue al Bayern Múnich, pero ahí Zidane cree tener mejores recambios: Nacho o Militao. Estará prácticamente lleno Zorrilla y en el palco se sentará Ronaldo, al que el Madrid jamás verá como enemigo.