VALENCIA

Valencia: Kondogbia y Coquelin siguen sin encajar juntos

El equipo sólo ha logrado una victoria de cinco con ambos y encajó tres goles en dos partidos con ellos en el campo.

Valencia: Kondogbia y Coquelin siguen sin encajar juntos
DAVID GONZALEZ DIARIO AS

Una de las posiciones que mejor cubierta tiene el Valencia es la del centro del campo. Los blanquinegros cuentan en sus filas con Dani Parejo, líder del equipo y que oposita a jugar la Eurocopa, con Kondogbia, un potencial físico y con buen toque de balón, y con Coquelin, que en el último año y medio se ha convertido en referente en la capital del Turia.

Pudiera parecer así que alienar a los tres futbolistas juntos abriría un abanico de posibilidades sobre el terreno de juego, pero nada más lejos de la realidad. Y es que cuando Albert Celades se ha decantado por un centro del campo con esos tres jugadores, el equipo se ha atascado.

Hasta en cinco ocasiones la columna vertebral del plantel ha estado formada por Parejo, Kondogbia y Coquelin, y el balance es de tan solo una victoria, tres empates y una derrota. Si bien es cierto que ante el Chelsea en Stamford Brigde el Valencia ganó con dichos futbolistas y dejó la portería a cero, desde entonces no ha vencido con los tres sobre el terreno de juego y ha encajado tres goles en dos ocasiones.

Porque aunque Celades introduzca más músculo en la medular con Kondogbia y Coquelin, eso no se ha traducido en mayor solidez defensiva. Kondogbia es quien más incómodo se ha visto con dicha formación. Ante el Real Madrid fue sustituido a la hora de partido en vistas de que el equipo no funcionaba y tras su marcha, aunque no hubo remontada, los valencianistas mejoraron en juego. Y sin ir más lejos, los mejores partidos que ha cuajado Geoffrey han sido ante el Sevilla y el Lille, cuando actuó junto a Parejo sin otro centrocampista defensivo a su lado.

Celades ha intentado hasta en cinco ocasiones formar un equipo con tres centrocampistas, dos de ellos de carácter defensivo, pero no ha hecho lo propio con dos jugadores más ofensivos y uno más retrasado para equilibrar al equipo.

Cuando Carlos Soler regresó de su lesión en el tobillo, se esperaba que cobrara más protagonismo en la medular y abandonara la banda. Una de ellas fue ante el Villarreal donde el entrenador matizó su inicial 4-4-2 para pasar a un 4-3-3 con Soler como futbolista más avanzado. Mal no lo hizo el canterano.