RAYO VALLECANO

Bukaneros se defiende de las acusaciones en un comunicado

Este grupo de animación habla del papel de la directiva en el 'Caso Zozulia', del comunicado de la plantilla al respecto, la huelga de animación... Y avisa: "No es fiera Vallekas para domar".

Zozulia, frente al fondo donde se ubican Bukaneros.
CHEMA DIAZ DIARIO AS

Bukaneros ha emitido un comunicado este miércoles en el que se defienden de las acusaciones recibidas los últimos días a raíz del 'Caso Zozulia'. Este es el texto íntegro que ha hecho público este grupo de animación:

"Atendemos asombrados al torrente de declaraciones, mentiras y acusaciones vertidas por parte de la directiva de nuestro club hacia la afición de Vallecas, y hacia nuestro grupo en particular. Y lo hacemos asombrados por varios motivos:

El primero, y más obvio, es que en momentos en los que una afición es atacada por expresar su opinión de forma libre, cabría esperar que la directiva de su club saliese en su defensa en lugar de unirse al linchamiento. Pero, por desgracia, a esto estamos acostumbrados. Nunca, en las numerosas veces que nuestra afición ha sido insultada y atacada, hemos recibido la llamada de apoyo de nuestra directiva o el abrazo de nuestro presidente, ese que parece reservarse para aquellos que colaboran y simpatizan con paramilitares neonazis, al tiempo que se da golpes de pecho por haber sustituido nuestra franja por un arcoíris. En aquel momento se cuestionó por qué lo denunciábamos como un movimiento hipócrita y cínico. El tiempo ha sido la mejor respuesta a aquella cuestión.

Asombrados, también, cuando escuchamos que la directiva de nuestro club afirma no tener nada que hablar con nosotros. ¿Se refiere a la afición? ¿O se refiere a nuestro grupo? Porque en las reuniones que mantenemos habitualmente con esta directiva, han manifestado su voluntad de llegar a un acuerdo con nosotros, a espaldas del resto de la afición e incluso del director general del club, Luis Yáñez, a quien Martín Presa pretendía ocultar que en la mañana del 11 de octubre, día anterior al partido contra el Tenerife, y mediante un trabajador del club, se nos hacía llegar la oferta de poner fin a la huelga de animación a cambio de beneficios para nuestro grupo como autobuses gratis, invitaciones o el acuerdo de seguir mostrando nuestra disconformidad, a pesar de estas ventajas, a su gestión con la intención de ocultar al resto del Rayismo que se habría producido dicho acuerdo. El único fallo que tenía este plan es que jamás, en 27 años de historia de Bukaneros, nos hemos vendido ante nadie, y preferimos mantenernos junto al resto de la afición, aunque ello, con el tiempo, supiese volver a la animación sin haber conseguido nuestros objetivos cuando dicha huelga se inició.

Nos ha sorprendido también la plantilla, esa que hace unas semanas pedía a la afición dar un paso al frente para solucionar el, por aquel entonces, último capítulo del conflicto entre el palco y la grada, y que no ha dudado en, sumisa, firmar un comunicado que criminaliza a su afición por el hecho de oponerse al fascismo y al racismo, esos que, irónicamente, todos los estamentos que hoy cargan contra nosotros dicen repudiar. Esta plantilla también mantiene contactos frecuentes y fluidos con la afición, incluido nuestro grupo, y, en privado, al igual que los demás trabajadores del club con quienes hemos hablado en los últimos años, señalan al presidente como una persona incapaz de gestionar un club de fútbol y desaparecida de sus funciones al frente de una institución a la que mantiene en el abandono y la inoperancia. Pero eso no es algo que haga falta que nosotros señalemos, ¿verdad? Cualquiera que siga este club de cerca, medios incluidos, conoce la situación que atraviesa el Rayo Vallecano como institución: una ruina desde los despachos hasta el césped. El desprecio más absoluto por un club con 95 años de historia y todo lo que ello debería y podría suponer.

Y hablando de medios y de trabajadores descontentos, también nos sorprendimos al ver cómo Deportes Cuatro daba espacio a Felipe Luna, jefe de Seguridad del Rayo Vallecano y este, uno de los trabajadores que más desprecio muestra en privado hacia su jefe sin dudar en llamarle “hijo de puta” o “loco” con asiduidad, aprovechaba esos minutos en televisión para, en lugar de clamar contra todas esas situaciones irregulares que denuncia frente a nosotros en cada encuentro, abrir un cobertizo ruinoso, del cual solo él tiene llave, y al que no se accede sin su supervisión, por lo que deducimos que se le puede considerar el responsable de todo lo que en él se halle, en el que no mostraba más que banderas con los colores de nuestro equipo y el material básico para animar en un estadio. Quizá la cámara no alcanzaba a mostrar todos los objetos que el club acumular, que no almacena, en ese mismo cuarto. Mostraba también, parcialmente, para no dejar constancia de la insalubridad que enfrentamos los aficionados de Vallecas cada vez que entramos en nuestro estadio, unos baños con elementos tan peligrosos como pegatinas. Incluso se permitía el periodista, cuya profesionalidad no ponemos en duda de ningún modo, intentar señalar cierta ironía en el hecho de que nuestro fondo luzca un mural contra el racismo. Los mismos que blanquean las simpatías y colaboraciones de un jugador de fútbol con grupos armados neonazis, resultan sorprendidos por el hecho de que una afición que lleva casi tres décadas enfrentándose al racismo reserve un espacio en su grada para evidenciarlo mediante un mural.

No se puede decir que estemos sorprendidos por el papel que están jugando ciertos medios de comunicación, que acostumbran a silenciar las voces de los aficionados mientras ceden espacios a los directivos para que estos puedan hacer campañas públicas a su favor, incluida la de nuestro club, que lleva años mintiendo, obstaculizando y ninguneando a los periodistas que siguen la actualidad del equipo, con una falta de credibilidad más que demostrada y patente. Para comprobar esto no hay más que echar un vistazo al trabajo que realizan las personas encargadas de cubrir la información de nuestro club para sus medios, sean estos grandes o pequeños. Pero hoy la directiva del Rayo Vallecano se pasea de medio en medio para, ahora sí, utilizarlos como altavoz para una campaña que comenzó durante el partido frente al Albacete Balompié, y que, desde el primer momento, como se ha hecho notar tanto por aficionados como por periodistas y otros profesionales relacionados con el fútbol, ha dado la sensación de estar orquestada desde fuera de Vallecas, con intenciones que una persona que no esté acostumbrada a tratar con la industria del fútbol frente a frente, probablemente no pueda alcanzar a comprender. Como aficionados, desearíamos que lo medios que trabajan estos asuntos de forma crítica e independiente, que los hay, fuesen más numerosos.

Por el momento no logramos salir de nuestro asombro, y según pasan las horas, este, lejos de menguar, crece. Así que no nos queda más que seguir atentos a las mentiras y manipulaciones de una directiva que ya ha denunciado de forma falsa, como así ha quedado manifiesto en procesos desestimados o incluso abandonados, a su afición en el pasado.

Cerramos esta nota con un lema que está grabado en el imaginario de nuestro barrio, incluidas las gradas de su estadio:
No es fiera Vallekas para domar.
Contra el racismo, la represión y el fútbol moderno".