BARCELONA - REAL MADRID

11 histórico del Barcelona en el Clásico

De Víctor Valdés a Johan Cruyff: los once jugadores de la historia del Barcelona que mejor han respondido en El Clásico ante el Real Madrid

Ronaldinho y Messi, en el once histórico del Barcelona en el Clásico
Lavandeira jr EFE

Portero

VALDÉS. El portero del mejor Barcelona de la historia siempre se motivó especialmente ante el máximo rival. Nunca se arrugó en el Bernabéu y no hubo Clásico en el que no hiciera una parada de mérito. Su capacidad de concentración le permitía incluso seguir jugando con el pie después de un error que costara un gol y seguir insistiendo en su manera de jugar. Una personalidad arrolladora.

Defensas

ALVES. Otro futbolista nacido para jugar este tipo de partidos. El brasileño no rehusó nunca un duelo y sabía perfectamente cuándo había que desplegarse y cuándo defender. Vital en la presión y con una presencia en ataque que le permitió marcar goles importantes al tiempo que era consciente de la animadversión que despertaba en la afición rival. Una pesadilla.

PIQUÉ. El autor del sexto gol en el Bernabéu el glorioso día del 2-6 y el jugador que es capaz de echarse sobre la espalda toda la presión del público. Barcelonista hasta la médula, es el perfecto ejemplo de lo que supone para un culé enfrentarse al Real Madrid. Su reflexión tras la última Supercopa, cuando el Madrid fue claramente mejor que el Barcelona, fue el punto de inflexión de un equipo que no ha perdido desde entonces.

PUYOL. Otro que marcó en la recordada tarde del 2-6 con un cabezazo impecable que luego repetiría para llevar a España a la final del Mundial. El trabajo, la honestidad y el compromiso llevado al límite. Con él en el campo no había nadie que se relajara. La intensidad, la honradez y el compromiso con una camiseta llevan su nombre.

JULIO ALBERTO. La garra asegurada en este tipo de partidos, en los que jamás se escondió. Un recuerdo a los años 80 en una alineación marcada por los últimos tiempos, pero que también merece un homenaje a jugadores que por un simple baremo de títulos no tendrían lugar en esta lista. Ahí, con Julio Alberto, entran mitos como Migueli, Lineker o Schuster.

Centrocampistas

BUSQUETS. El termómetro del Barcelona. La pieza clave para medir el estado del equipo. Su inteligencia táctica ha llevado al Madrid por el camino de la amargura muchas veces. Hace mejores a sus compañeros y representa como nadie la manera de jugar que ha llevado al Barcelona a conquistar sus mejores resultados ante el Madrid en toda su historia.

XAVI. Marcó en el 5-0 del Camp Nou a Mourinho y su partido en el 2-6 fue sencillamente de catálogo. Daba igual que el duelo se jugara en el Camp Nou o en el Santiago Bernabéu. Xavi cogía la pelota y se jugaba al ritmo que mandaba el de Terrassa.

INIESTA. El jugador con más Clásicos hasta el curso pasado. Su golazo desde fuera del área en el 0-4 de hace tres años es uno de los mejores tantos del equipo blaugrana en el Bernabéu. Un jugador que no se prodiga demasiado ante la portería rival pero que en los grandes días contra el Real Madrid siempre daba la talla.

Delanteros

MESSI. Desde el día que apareció en el Bernabéu por primera vez (0-3 la noche en la que Ronaldinho puso en pie al público del estadio rival) su capacidad de intimidación es descomunal. El día que se enfrentó al Madrid por primera vez en el Camp Nou marcó un hat-trick con 18 años. Sólo por eso, ya merecería estar en este once, pero es que luego ha sido un martillo contra los blancos, que son su víctima favorita. El jugador que cuando tiene la pelota hace el silencio en el Bernabéu y levanta al Camp Nou. El hombre récord de todos los Clásicos. El hombre récord de casi todo, vamos.

CRUYFF. Con él empezó todo la noche del 0-5 glorioso que cambió la historia del barcelonismo. Luego llegaron otras victorias, pero para una generación de barcelonistas no habrá jamás una noche como esa en la que el holandés, junto a Asensi, Sotil, Marcial y Juan Carlos asaltó el Bernabéu. Luego, como técnico, repitió la manita en la memorable noche de Romário rompiendo caderas y sentó las bases de una manera de jugar que es la que más alegrías le ha dado al barcelonismo.

RONALDINHO. Su sonrisa fue tan contagiosa que rescató al Barcelona de la Unidad de Cuidados Intensivos para sembrar el camino que llevó al Barcelona de nuevo a la excelencia. En sus buenos años, antes de que la alegría se desbordara, su sociedad con Eto'o fue indomable para los madridistas, que incluso se levantaron a aplaudirle. Puso las migas de pan que siguió Messi para superarle, algo que parecía imposible.