HÉRCULES

El Hércules se aferrará a enero como salvavidas

Con Portillo cuestionado y tocado, los jefes debaten quién debe liderar la revolución en el próximo mercado tras el fracaso del madrileño.

El Hércules se aferrará a enero como salvavidas
FITO GONZALEZ DIARIO AS

El día después de la derrota ante La Nucía fue muy duro en el Hércules. La plantilla, todavía cabizbaja y resacosa por el baño que se llevó en el Camilo Cano, se ejercitó en el Rico Pérez. Jesús Muñoz seguirá una semana más en el banquillo y se sentará ante el Olot, aunque se tambalea por culpa de los malos resultados y la pésima imagen. El Hércules no ha mejorado con el conquense. De hecho, el equipo vuelve a estar en puestos de descenso más de dos meses después de tomar el mando.

Por su parte, Javier Portillo, director deportivo, tampoco dio ayer la cara, por segundo día consecutivo. El madrileño declinó atender a la prensa y prefirió refugiarse. Su situación tampoco es sencilla, ya que muchas miradas le apuntan tras el fracaso deportivo.

En la directiva, se miran unos a otros con incredulidad después de haber realizado una inversión faraónica, superior a los dos millones de euros. Juan Carlos Ramírez y Enrique Ortiz no dan crédito y ya tienen un ojo puesto en el mercado invernal. Al menos, eso airean. "La posibilidad de recurrir al mercado está muy abierta y más teniendo en cuenta nuestra situación", comentó Carlos Parodi tras la debacle en La Nucía.

La idea es realizar una revolución en enero. Ramírez ya amenazó a la plantilla con eso el pasado miércoles cuando se reunió con el grupo en el Rico Pérez y Parodi lo ratificó públicamente.

La duda en estos momentos y lo que debaten los jefes es saber quién va a ser el responsable de dirigir esa revolución. La inversión, con varios fichajes y muchas rescisiones por delante, tiene que ser importante y ahora mismo pocos confían en que Javier Portillo sea el idóneo para reconducir el proyecto tras fracasar estrepitosamente.

El director deportivo pasará otra prueba de fuego el domingo ante el Olot. Una derrota en el Rico Pérez podría precipitar su salida dada la presión en el entorno. Ramírez, quien ya le ha tenido en más de una ocasión en el punto de mira, podría bajar el pulgar de forma definitiva y tomar de alguna manera las riendas del club, con su gente de confianza para liderar esa revolución que se pretende en enero.

La idea del club es aferrarse al mercado invernal como salvavidas y evitar un descenso a Tercera División que se ve ya como una amenaza real. En el Rico Pérez sólo se piensa en la permanencia y en acertar en enero. Eso sí, el responsable de la reconstrucción está en el aire, como Portillo.