REAL MADRID

25 años con Raúl

La leyenda blanca debutó con el Madrid un día como hoy de 1994 en Zaragoza, a las órdenes de Valdano. Dejó sentado a Cedrún en su primera jugada.

Todo aconteció un 29 de octubre. Un día como hoy. Fue en La Romareda. Enfrente, el Zaragoza de Cedrún, Cáceres, Aguado, Nayim, Aragón, Pardeza, Poyet y Esnaider. Aterrizaba en la capital del Ebro un Madrid de Valdano imponente que luchaba por recuperar la corona de la Liga tras cuatro títulos seguidos del Dream Team de Cruyff. Valdano, valiente y cazador de talentos por pulir, decidió anteponerle a un mito como Butragueño y metió en la convocatoria para Zaragoza a un crío de 17 años que la estaba rompiendo en el segundo filial (el Madrid C). El chaval de la Colonia Marconi llevaba 16 goles en sólo nueve partidos...

"El que se quiera comer el mundo, tiene mi permiso". La antológica frase de Jorge Valdano fue una declaración de intenciones que el número '17', justo coincidiendo con su edad, supo captar hasta convertirla en un lema innegociable de su impresionante carrera profesional.

Este servidor se detuvo en Zaragoza a propósito para asistir a su debut. Iba con unos amigos rumbo a Andorra para disfrutar del Puente de Todos los Santos y queríamos saber quién era ese chico que era capaz de sentar a nuestro Buitre, The Legend. Al minuto de juego salimos de dudas. Hizo un desmarque eléctrico, se plantó delante de un gigante como Cedrún, lo eludió con un regate diabólico y, una pena, al ser zurdo lanzó la pelota por encima del larguero al chutar con su diestra. Pero nos dio igual. Nos miramos entusiasmados y dijimos: "¡Este chaval va a marcar una época!".

Gran capitán. Dos semanas después debutó en el Bernabéu en un derbi y firmó ante el Atleti de D'Alessandro un golazo por la escuadra (el Madrid ganó 4-2). El equipo de Valdano conquistó esa Liga con Raúl, Zamorano y Amavisca asentados en el tridente de ataque.

Desde entonces pasaron 16 años plagados de noches heroicas, con un jugador que se ganó el '7' de Butragueño en sólo unos meses. Y no lo soltó hasta el segundo curso de Cristiano en el Bernabéu. El portugués siempre respetó su legado y conectaron por la profesionalidad con la que ambos se tomaban los entrenamientos y la defensa de este escudo.

Raúl se fue en 2010 a la Bundesliga dejando 741 partidos de blancos (más que nadie) y 323 goles (sólo superados por los 450 de Cristiano). Fue, junto a Casillas y Guti, el último gran legado de La Fábrica hasta que aparecieron Carvajal y Nacho. Raúl fue el gran capitán, el icono. Su destino está escrito. El banquillo del Bernabéu le espera...