ALAVÉS - ATLÉTICO DE MADRID

Día especial para el albiazul Tachi, santo y seña del Atlético B

Excapitán rojiblanco, no disfruta de minutos en Vitoria. Le dio un mordisco a Vinicius en la cabeza en un derbi de filiales y pidió perdón.

Vitoria
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Tachi, de albiazul.

Alberto Rodríguez Tachi no está ante un día más. Es especial esta jornada. Porque tras formarse en el fútbol base del Getafe, en 2013 se incorporó a las categorías inferiores del Atlético. El 28 de agosto de 2016 debutó con el B y el curso pasado fue uno de los protagonistas de la buena temporada del filial colchonero y combinó la temporada con éste (llegó al playoff de ascenso a Segunda) y la Youth League (35 partidos y 3 goles).

"Tenía la sensación de que allí me podía estancar. He venido para crecer, para aprender de jugadores como Laguardia, Ely o Magallán", dijo el central fuenlabreño (22 años) nada más aterrizar en Mendizorroza. Pero la realidad es que, hasta el momento, tan sólo ha jugado 10 minutos en Liga.

Tachi llegó a ser fue capitán del Atlético B, un jugador importante, un gran proyecto de defensa. Hace algo más de un año mordió en la cabeza a Vinicius, en un derbi entre filiales. Mostró un profundo arrepentimiento: "Es una reacción que tuve fruto de las altas pulsaciones que alcanzamos. No me siento orgulloso de lo que ocurrió, y no refleja nada cómo soy como jugador. Esta acción no representa los valores que el club inculca en la Academia y sé que no es un ejemplo para los chicos que vienen desde abajo", se arrepintió.

En Vitoria descartó, por ahora, jugar en el filial del Alavés aunque tenga ficha en el B. "Estoy con el primer equipo y mi época de Segunda B creo que ya ha terminado". La llegada de Magallán desde el Ajax a última hora del cierre del mercado estival ha complicado su posibilidad de rascar minutos, pero confía en revertir su situación.

Él mismo se define como "un jugador intenso y guerrero". Seguro que con el paso de los partidos y, ante necesidades por sanciones o lesiones, irá teniendo más protagonismo. También cuando llegue la Copa. Asier Garitano prefiere confiar en los jugadores expertos e incluso reciclar a un lateral como Duarte.