CELTA DE VIGO

Después de entrenar al Celta, un técnico no se come el turrón

Los predecesores de Escribá han fracasado fuera de Vigo: Berizzo, Cardoso, Unzué y Mohamed. Luis Enrique, el último que triunfó.

Juan Carlos Unzué sonríe durante su presentación en Balaídos como nuevo entrenador del club celeste.
Lalo R. Villar DIARIO AS

Después de la tibia ratificación escenificada por el presidente Carlos Mouriño, Fran Escribá tiene un doble motivo para estar preocupado. El valenciano se encuentra en la cuerda floja antes del ciclo de tres partidos en un margen de ocho días y, si los resultados no le acompañan, su carrera como entrenador se verá amenazada por la maldición que persigue a los ex técnicos del Celta. Ninguno de sus cuatro predecesores se ha comido el turrón en los retos asumidos tras marcharse de Vigo.

La última víctima de este gafe ha sido Juan Carlos Unzué. El Girona lo contrató el pasado verano y el club de Montilivi ha decidido esta semana dejar de contar con el navarro. Su primera aventura desde que Mouriño prescindió de sus servicios ha concluido a los tres meses de competición.

Berizzo. Unzué ocupó el banquillo de Balaídos en una transición entre dos proyectos liderados por preparadores argentinos. El exportero relevó a Eduardo Berizzo. El Toto, ídolo del celtismo, no cuajó en sus dos siguientes clubes. El Sevilla lo despidió justo antes de la Navidad de 2017 y aún menos duró en Bilbao, donde el Athletic lo cesó a principios de diciembre del año pasado.

Más continuidad ha encontrado en su actual empleo el entrenador que llevó al Celta a las semifinales de la Europa League. Berizzo dirige desde febrero a Paraguay, selección en la que está cuestionado por los resultados obtenidos.

Su compatriota Toni Mohamed también ha vuelto a los ruedos. El pasado domingo inició su segunda etapa como técnico del Monterrey mexicano. En la liga azteca busca resarcirse de sus malas experiencias en Vigo y posteriormente en el Huracán argentino, equipo que abandonó a los tres meses y medio de ser recibido como un ídolo.

El cuarteto afectado por el 'mal de ojo celeste' lo completa Miguel Cardoso. El luso encadena fracasos y el AEK de Atenas lo destituyó este curso después de cuatro partidos.

Para encontrar un técnico que haya triunfado tras desvincularse del Celta hay que retroceder hasta Luis Enrique. El asturiano cambió Balaídos por el Camp Nou en el verano de 2014 y con el conjunto blaugrana levantó nueve títulos.