MIGRANTES DEL BALÓN

Dani Cancela inaugura el fin del veto a Irak con la mente puesta en Hong Kong

El gallego reconoce estar preocupado por la situación en Hong Kong, donde las propuestas contra la adhesión a China han provocado la detención de la liga.

El futbolista español internacional por Hong Kong Dani Cancela.
Facebook Federación de Fútbol de Hong Kong

El pasado jueves Basora se paralizó para recibir a la selección de Irak, que disputó ante Hong Kong su primer partido oficial en suelo patrio de los últimos ocho años. A pesar de las protestas que en las últimas semanas han provocado cientos de muertos y miles de heridos en Bagdad y el sur del país, la FIFA autorizó un encuentro que acabó sin incidentes y con victoria local por dos goles a cero. El gallego Dani Cancela, internacional con Hong Kong desde que obtuvo la nacionalidad en 2017, fue testigo de un momento histórico para Irak: "Se nota la militarización y la ciudad está hecha un desastre. Ves policías con metralletas, camiones blindados… Impresiona bastante, pero la gente local nos ha tratado muy bien", relata.

Aún "fastidiado" por la derrota, Cancela narra la que ha sido una de sus grandes aventuras en el continente asiático: "Impacta ver tantas armas cerca, pero en ningún momento hemos tenido sensación de inseguridad. Basora fue el epicentro de las protestas el año pasado, pero ahora está tranquila. No pudimos ver mucho porque solo salimos del hotel para entrenar e ir al partido, pero por la ventana del autobús se aprecia mucha pobreza y suciedad. Está todo destrozado y lleno de arena. Incluso sobre el césped era desagradable respirar. Olía a humo", detalla el español, que vivió un partido "complicado" ante "una de las selecciones más complicadas del grupo". "Jugar de visitante en Asia es muy complicado. Por la diferencia horaria, los viajes, el calor… Aun así, competimos. Nos metieron el primero antes del descanso y el segundo ya en el 80’", completa.

Parte del trayecto al estadio

A pesar de que las calles de Bagdad claman contra la corrupción y el desempleo, las gradas del Basora Sports City, a más de 500 kilómetros de distancia, lucieron un aspecto "fantástico". "El ambiente estuvo muy bien. La gente tenía ganas de volver a disfrutar de un partido oficial de Irak en casa", detalla Dani Cancela, un español acostumbrado a lidiar con la incertidumbre en las últimas semanas. El conflicto en Hong Kong, que ha acabado movilizando a una sociedad que busca defender sus libertades frente a China, ha interrumpido la Premier League hongkonesa y Kitchee, equipo al que pertenece el defensor gallego, no disputa un partido oficial desde el pasado 14 de septiembre. "La competición es un tema menor para la sociedad, pero para nosotros es nuestro modo de vida. Tenemos el miedo de que decidan cancelarla y estamos preocupados. Y lo peor es que no se prevé ninguna solución a corto plazo. No parece que vayan a acabar las protestas y no sabemos que consecuencias tendría que el ejercito chino acabara entrando en Hong Kong", precisa.

Para Cancela, que espera el nacimiento de su tercer hijo en las próximas semanas, la situación es límite. "Estamos preocupados porque mi mujer está embarazada de ocho meses y dentro de unas semanas no podrá viajar más. Si tiene que irse a España a dar a luz debe irse ya. Esperamos no tener que tomar ninguna decisión drástica, pero estamos muy preocupados", completa el español minutos después de inaugurar el veto de la FIFA a Irak. La incertidumbre, por desgracia, no le abandonará en su regreso a casa.