QATAR

"Qatar está aprendiendo a ganar"

El seleccionador de Qatar, el español Félix Sánchez, repasa la situación del equipo tras ser campeón asiático y a sólo tres años del Mundial, su gran meta.

El seleccionador español de Qatar, Félix Sánchez, durante un partido.
Buda Mendes Getty Images

¿Qué tal Félix?

Bien. Seguimos preparando el torneo más importante del mundo y el evento más especial para la historia de Qatar: el Mundial. Después del éxito de la Copa de Asia, hay que mantener al equipo motivado. Tenemos también fase clasificatoria para Copa de Asía de 2023, Copa del Golfo a final de años y participación en la Copa América. No paramos.

¿Cuáles fueron sus inicios en los banquillos?

Empecé muy joven, en pequeños clubes y luego en el Barça, hasta que entre en Aspire, hace más de 10 años. Fui subiendo categorías en el fútbol base de la selección de Qatar hasta llegar al primer equipo. Es muy bonito ir creando jugadores y subir con ellos a la absoluta. No es habitual. Cuando lo recuerdo, me enorgullece

¿Cómo ha sido su proceso?

Cuando llegue a Qatar, la academia Aspire apenas empezaba. Era un proyecto muy ambicioso. Mi idea era estar en el cuerpo técnico y ayudar a crecer a la academia. Ahora es distinto. Todo es más grande. He tenido la oportunidad de pasar por todas las categorías, jugando campeonatos y por suerte he llegado al primer equipo.

No se entiende la carrera de Félix Sánchez sin el fútbol base...

Desde luego. Para mí es clave la formación. Igual no hubiera llegado a dónde estoy de no haber empezado en el fútbol base. Doy las gracias a Aspire por eso. La metodología me ha ido formando a mi mismo como técnico.

Y ahora es el hombre del éxito en Qatar tras ganar la Copa de Asia.

-El entrenador es al que uno ve, pero somos muchas personas trabajando cada día con los jugadores. Bien sea en los parones internacionales o en la época de clubes. Conformamos un gran equipo. Tengo cuatro asistentes, dos entrenadores de porteros, fisios, médicos, psicólogos... Eso nos permite llegar a dónde estamos llegando.

Los jugadores sentirán una especie de adoración hacia usted...

Hay muchos jugadores con los que llevo trabajando desde 2009 o 2010. Aún seguimos ayudándoles incluso siendo ya miembros de la selección absoluta. La estabilidad siempre es buena para el jugador. Nos conocemos bien. La manera en la que entrenamos y jugamos es muy definida y nos da una ventaja. Lo más importante es la relación que tengan los jugadores dentro del campo y ellos la tienen muy asimilada. Sobre todo en este país pequeño, los jugadores se conocen mucho y eso nos hace las cosas más sencillas a los entrenadores.

¿Es difícil poner límites cuando uno tiene tanta confianza con el futbolista?

La relación es muy cercana, nos vemos casi todas las semanas con los jugadores. Pero ellos son jugadores y nosotros entrenadores. Saben quién soy yo y quienes son ellos.

¿Le costó adaptarse a Qatar?

Cuando trabajas fuera, lo primero que tienes que hacer es empaparte de la cultura, historia y mentalidad del país al que llegas. Es muy importante, también en Qatar. En este caso fue muy fácil porque me sentí muy cómodo desde el primer día.

Llegaron con una idea futbolística distinta...

Cuando yo llegué a Aspire, los jugadores empezaron a trabajar de una manera diferente a la de antes. Lo asimilaron rápido. Había habido seleccionadores de varios países antes y los jugadores sabían adaptarse bien.

¿Cuáles son las virtudes de Qatar?

Tenemos menos jugadores seleccionables porque es un país pequeño, pero hay mucha pasión. Hay un objetivo claro que es el Mundial 2022 y los jugadores trabajan duro por él. Eso también ayuda.

¿Notan la presión?

Todo el mundo siente la presión en el fútbol. Es parte del juego. Pero si normalizamos nuestro trabajo, los entrenamientos y los partidos, mantenemos a los jugadores en ese foco del trabajo y no en los resultados.

¿Se puede implantar una personalidad ganadora?

Hemos visto al saltador de altura qatarí ser campeón del mundo, se ha demostrado que podemos competir entre los mejores. Nosotros también hemos logrado ser campeones de Asia. Los ejemplos de que eso es posible son cercanos. En Qatar no se había ganado nunca antes. Estamos aprendiendo eso. La Copa de Asia fue un indicativo de que las cosas se pueden hacer bien. Nosotros creímos en el equipo y éste respondió.

¿Desgasta llevar tanto tiempo trabajando con los mismos jugadores?

Yo he subido desde las categorías inferiores, es una trayectoria diferente para mí. No noto un desgaste. Trabajamos por algo muy claro y definido que es el Mundial. Queremos ayudar al país a construir un buen equipo y a ser competitivo en el torneo.

¿Cómo se reparte el éxito de Qatar?

Todo es mérito de los jugadores, nosotros podemos apoyarlos u organizarlos. Contra Messi en la Copa América, por ejemplo, habíamos trabajado en cómo frenarlo. Si él se va de tres y marca, no podemos hacer nada. Pero los jugadores respondieron bien.

¿Están preparados para un resultado negativo del proyecto?

Todos salimos a ganar, pero hay que aceptar la derrota. En el fútbol no hay tiempo para lamentarse. Hay que intentar organizarse rápido para el siguiente partido. Y si ganas, hay que mantener al equipo en esa tendencia. La relación con los medios también influye. Yo tengo la suerte de que no entiendo muchas cosas de los medios árabes y eso me deja al margen. Los jugadores son humanos. Hay momentos delicados, derrotas. Pero en el fondo son profesionales. Deben convivir con estas situaciones. Con nosotros han conseguido que cuando vengan a la selección cambien de chip. Se sienten orgullosos al representar a su país.

Tener los mejores medios posibles, ¿ayuda?

Claro. Estamos en una academia (Aspire) en la que tenemos muchas facilidades. Tenemos GPS, datos de todos los jugadores, también en su club, su rendimiento, análisis de vídeo, scouts, todo lo que necesitamos para nuestros partidos y entrenamientos. A día de hoy es muy importante. Todo el mundo está muy bien preparado y cuidar los mínimos detalles es fundamental. Son las mejores instalaciones que yo he visto. Todo está muy cerca. La QSF está en el mismo lugar y eso es una ventaja. Todo lo que necesites, sólo debes pedirlo.

¿En qué situación se encuentra ahora mismo Qatar?

En los últimos diez años Qatar ha crecido mucho en cuanto a clubes y selecciones. Hemos competido y ganado en Asía pero también en la Copa America o en amistosos importantes en Europa. Eso nos ayuda a ver dónde estamos. Pero hay que ser realistas e ir poco a poco. La experiencia ha sido muy buena. Lo importante es hay un plan. No es el plan de un técnico o de una persona, es el plan de un país desde que construyo Aspire. Tenemos una meta y estamos trabajando en ello.