REAL SOCIEDAD

Ødegaard firma el final de la maldición txuri-urdin en Mallorca

El jugador noruego marcó el gol de la primera victoria liguera de la Real Sociedad, que no ganaba en Son Moix desde el año 2003.

Ødegaard firma el final de la maldición txuri-urdin en Mallorca
CATI CLADERA EFE

Martin Ødegaard firmó el final de la maldición txuri-urdin en Mallorca, donde no ganaba desde hace 16 años, y de pasó puso rúbrica a la primera victoria de la Real Sociedad de Imanol Alguacil esta temporada. Su gol en la recta final del encuentro en Son Moix vale su peso en oro y permite a los realistas sumar tres puntos más que jugosos antes del derbi Vasco de este próximo viernes en San Mamés.

El noruego resultó clave en el triunfo realista al rematar una contra de libro con la que marcaba su primer gol en Primera con la Real, algo que le permite seguir brillando en su estreno como jugador txuri-urdin. En la primera jornada destacó por su juego asociativo y en Mallorca por saberse sobreponer a un mal comienzo y su capacidad para conducir un contragolpe maravilloso, dando el pase en profundidad a Portu y llegando al área rival para rematar la jugada. Golazo con el que la Real suma cuatro puntos después de un partido muy trabajado, en el que fue de menos a más, con un arranque malo, pero en el que terminó imponiendo su mayor calidad al Mallorca.

Los dos cambios que hizo Alguacil tras el descanso, para intentar lanzarse a por la victoria, fueron también vitales. Salieron Isak y Portu, que tuvo una participación muy importante en el resultado final. Porque el murciano debutaba con la Real protagonizando una contra de libro que supuso el 0-1 de Ødegaard. En sólo 13 Segundos, la Real se plantó en la portería del Mallorca desde su propia portería. Sacó Moyá por bajo a Oyarzabal, que vio al noruego en línea de tres cuartos, pase en profundidad a la carrera de Portu, que le sirvió dentro del área para que Ødegaard con una acción brillante marcara el gol de la primera victoria de la temporada para la Real Sociedad. El noruego culminaba una jugada para enseñar en las escuelas de fútbol para poner fin a lo grande a una maldición que ya duraba demasiado tiempo, desde 2003.