INGLATERRA | MIKE ASHLEY

"Para Benítez primero estaba el dinero y por último el club"

El mandatario del Newcastle se despacha con el español y le acusa de pensar sólo en el dinero y no querer nunca renovar con el club de Newscatle.

"Para Benítez primero estaba el dinero y por último el club"

Rafa Benítez y Mike Ashley nunca congeniaron en Newcastle y cada día que pasaba su relación chirriaba más por culpa de los fichajes. El entrenador español no se cansaba de pedir refuerzos en las ruedas de prensa y el dueño creyó haber cumplido sus expectativas con la llegada de Almirón en el pasado mercado invernal. No fue suficiente para Benítez, que cansado de falsas promesas se marchó este verano al Dalian Yifang chino con un sueldazo de 13 millones, convirtiéndole en el técnico mejor pagado del país.

Y hasta hoy no se conocía la postura del Newcastle. Cuando el mandatario Mike Ashley, conocido en el Reino Unido por ser el dueño de una de las tiendas de ropa deportiva más importante del país, ha decidido dar su versión y se ha despachado con el español al asegurar que sólo pensó en el dinero y el club fue lo que menos le importó a la hora de decidir su futuro. “Si sales y dices las cosas que dijo, pensarías que para él lo primero fue el club, luego Rafa y después el dinero. Pero diría que primero fue el dinero, después Rafa y por último el club. Tomó la decisión más cómoda, que fue coger el dinero e irse a China. Eso me decepcionó”, dijo al Mail.

Ashley hubiera entendido su marcha si el proyecto fuera en un club grande, pero abandonar el de Newcastle por China no lo comprende. “Si hubiera regresado al Madrid o a uno de los seis mejores clubes de la Premier lo hubiera entendido, pero se trataba de dinero y todo lo que debió hacer es decirlo desde el principio”.

Según el dueño de las 'Urracas’, Benítez pidió un considerable aumento de sueldo. “Con él (Benítez) era imposible. Siempre había una cosa, y después otra y otra… Pidió un aumento salarial del cincuenta por ciento y creo que lo pidió porque sabía que no se iba a producir. Y creo que si hubiéramos aceptado, después habría venido con otro problema. Y todos piensan que no retuvimos a Benítez por un par de libras. Él tenía el micrófono y nosotros no”, exclamó.

A pesar de todos los problemas vividos, Ashley reconoce que como entrenador no tiene queja. “No estoy decepcionado con él como entrenador. Hizo un excelente trabajo. Me desconcierta que cualquier aficionado piense que no quería tenerle como entrenador. No soy tonto. ¿Por qué no querría tener a este entrenador? Me pueden acusar de muchas cosas, pero no de esto. No pudimos hacer más”.

Su confianza en Benítez era tal que intentó renovarle por ocho años. “Cuando trabajábamos en la extensión de su contrato yo propuse una renovación por ocho años. Esto es lo que hago en mis negocios cuando invierto. Tengo una visión a medio y largo plazo. No me preocupo por los ingresos del sábado. Esa fue la idea”.