MIGRANTES DEL BALÓN

Aarón Ñíguez, atrapado en Malasia

El futbolista ilicitano entrena con el filial del Johor Darul Takzim a la espera de solucionar su futuro. "Seguiré luchando por mis intereses", confiesa.

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Aarón Ñíguez, jugador del Johor Darul Takzim
Johor Darul Takzim

El pasado 2 de febrero Johor Darul Takzim arrancó su temporada imponiéndose a Perak en la final de la Supercopa de Malasia. Los tigres del sur ganaron por la mínima gracias a un gol del argentino Gonzalo Cabrera, pero la gran figura del encuentro fue Aarón Ñíguez. El ilicitano, que había llegado al equipo dos meses antes, cuajó un partido espléndido y se convirtió en el nuevo ídolo de la afición de Johor Bahru. Su situación, sin embargo, estaba a punto de dar un giro de 180º.

Tan solo 20 días después de aquella exhibición unas declaraciones del entrenador, Luciano Figueroa, cogieron por sorpresa a los aficionados del club malayo. "Siento que necesitamos hacer algunos cambios tácticos para fortalecer el equipo", advirtió el argentino tras hacer pública la marcha de Aarón Ñíguez. El español, sin embargo, no llegó a rescindir su contrato con Johor; fue apartado de la primera plantilla y desde entonces continúa en Malasia esperando una solución. "Me queda un año y medio de contrato y aunque no puedo jugar sigo entrenando como uno más junto al segundo equipo. La situación no es fácil, pero seguiré luchando por mis intereses", asegura desde Bahru.

Aarón Ñíguez, a quien Figueroa sustituyó contratando a un compatriota, Leandro Vázquez, confiesa sentirse "dolido" con la decisión. "Todo estaba saliendo muy bien e incluso el Príncipe –el club es propiedad en un 70% de Tunku Ismail Idris, primero en la línea de sucesión al trono de Johor–, para quien solo tengo palabras de agradecimiento, había confesado estar muy contento con mi rendimiento". El español admite haber firmado un contrato "económicamente importante". "Era una temporada muy ilusionante. El país es muy bonito y me atraía la idea de poder disputar la Champions asiática con el mejor equipo de Malasia", completa.

Ñíguez se encuentra atrapado en Malasia. Su intención es llegar a un acuerdo de rescisión, pero el club no está dispuesto a dar ningún tipo de facilidades. Ni siquiera de cara a una posible cesión. Mientras tanto, el futbolista español seguirá entrenando con el filial a la espera de un proyecto ilusionante que consiga hacerle dejar atrás su aventura asiática. En las últimas semanas su nombre ha sonado como posible refuerzo del Numancia, de LaLiga 1|2|3, pero "a día de hoy solo puedo pensar en jugar en mi casa, que es el Elche".