ESPANYOL

Rubi ya es historia perica

Rubi.

GORKA LEIZA

El club espera recibir los 900.000 euros de la penalización para oficializar su marcha mientras que el técnico percibirá lo pactado. Se quiere pasar página.

Rubi, el entrenador que devolvió al Espanyol a Europa 12 años después, ya es historia. Expiró mayo y su vínculo con el club perico después de abonar la penalización de 900.000 euros y acordar los pagos pendientes, en especial esa prima por acabar entre los siete primeros. El entrenador de Vilassar, anunciado el 3 de junio de 2018, se despide por la puerta de atrás y cierra así su segunda etapa en la entidad blanquiazul. “Ha cobrado lo que le pertocaba, somos un club señor”, comentó un portavoz del club blanquiazul.

La marcha del entrenador, que aún no ha ofrecido sus explicaciones, ha empañado su notable temporada. Rubi se despide con 38 partidos dirigidos, el vigésimo cuarto técnico con más encuentros de Liga, igualado con Luis Aragonés, y el vigésimo séptimo con más porcentaje de victorias (37%). El anuncio de su marcha al Betis dependía de que el técnico abonara la cláusula de 900.000 euros, aunque el club todavía no ha recibido la certificación de este pago. Hasta que no se produzca no hará oficial su marcha ni tampoco el Betis su contratación. El club ya tiene redactado todos los contenidos sobre el adiós de su entrenador.

El club perico, que ha ido pasando los días entre la estupefacción y el lamento, quiere pasar página cuanto antes, por lo que la dirección deportiva pretende que no se demore demasiado la elección del nuevo entrenador, que deberá anunciarse la próxima semana. Tanto Pablo Machín, quien estaba en contacto con otro club de Primera, como Quique Setién, ya saben del interés de un Espanyol que está sondeando a varios candidatos entre los que también se encuentra David Gallego. El club ya ha iniciado los contactos a la espera de que el nuevo entrenador se adapte a los parámetros del club, pues el proyecto lo marcará la dirección deportiva y no el entrenador. Por eso mismo, se busca una línea continuista y figuras como las de Gallego y Machín, por el perfil de técnicos y la manera de adaptarse a proyectos de club, son las más firmes.

En el Espanyol aseguran que hasta la temporada pasada los proyectos del club eran más de entrenador que de dirección deportiva, pero que con Rubi se cambió esa tendencia. Están convencidos de que la ola de ilusión que ha provocado la clasificación europea se mantendrá, aunque la próxima campaña puede ser más complicada que la ya pasada.

Chen.

Chen busca su cuarto técnico en las mismas temporadas

Las presiones de Chen Yansheng cuando estaba a punto de adquirir el Espanyol provocaron el despido de Sergio González en diciembre de 2015. Constantin Galca asumió el cargo sin convertirse en un revulsivo, y finalmente los jugadores lograron una salvación más agónica de lo esperado. Ya con el dueño de Rastar Group como presidente, la dirección deportiva no renovó al rumano y fichó a Quique Sánchez Flores, primer técnico a todos los efectos de Chen.

Fue despedido y sustituido por David Gallego, quien regresó al filial en la campaña 2017-18. Joan Francesc Ferrer Rubi fue el tercer técnico escogido dentro de la presidencia del empresario chino, pero apenas ha durado una campaña. Ahora, Chen verá como un cuarto entrenador (si no repite Gallego) asume el banquillo del primer equipo en la cuarta temporada al frente de la entidad.