MIGRANTES DEL BALÓN

Gerard Badía y Jorge Félix conquistan la Ekstraklasa

Piast Gliwice aprovechó el mal final de temporada del Legia para proclamarse campeón por primera vez en su historia.

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Gerard Badía y Jorge Félix conquistan la Ekstraklasa

El Piast Gliwice, equipo en el que juegan los españoles Gerard Badía y Jorge Félix, se proclamó campeón de la Ekstraklasa (Primera División polaca) por primera vez en su historia. Los enfermeros fueron el equipo que mejor fútbol practicó en Polonia pero tuvieron que firmar un final de temporada impecable para levantar el título.

Sin apenas historia en Primera –desembarcaron en la élite hace 10 temporadas-, el Piast finalizó la temporada con seis victorias y un empate durante la disputa del grupo por el campeonato, lo que le permitió remontar e imponerse a Legia y Lechia, quienes parecían favoritos a alzarse con la Ekstraklasa.

En la última jornada, el Piast Gliwice derrotó 1-0 al Lech, que nunca estuvo por la labor de entregarle la liga al Legia –su rivalidad se asemeja a la de Real Madrid y Barcelona en España-. Tres puntos que en ningún caso habrían hecho falta, ya que el Legia no pasó del empate (2-2) frente al Zaglebie.

Como capitán del equipo, Gerard Badía fue el encargado de levantar el trofeo al cielo de Gliwice. El catalán llegó al Piast en 2014 y tras seis temporadas en Polonia se ha convertido en un ídolo para los aficionados del Piast. Su contribución al título fue capital ya que, a pesar de haber perdido la etiqueta de indiscutible, logró goles clave frente a Górnik y Legia.

Jorge Félix, por su parte, llegó al Piast el pasado verano procedente del Lleida. Ha disputado 34 partidos de Ekstraklasa en los que ha logrado seis goles y cuatro asistencias. También da acento español al equipo el hispano-ecuatoriano Joel Valencia, cuya campaña le ha llevado a ser nominado a mejor jugador de la Primera División polaca.
Igor Angulo, máximo goleador

Con el trofeo levantado por el Piast no acaba el protagonismo español en la Ekstraklasa. El bilbaíno Igor Angulo, del Górnik Zabrze, finalizó el torneo como máximo goleador después de firmar 24 tantos fundamentales para la salvación de su equipo. Completan el podio Marcin Robak, que hizo 18 goles con Slask, y los españoles Carlitos López (Legia de Varsovia) y Jesús Imaz (Wisla Krakow/Jagiellonia), que convirtieron 16 tantos en su segunda temporada en Polonia.